Hebe Casado pidió “libertad” para el pato Juan: Mendoza ya no tiene otros problemas, ¿no?
Mientras Mendoza enfrenta desafíos menores como la crisis económica, la inseguridad o el colapso del sistema de salud, el tema que verdaderamente sacude los cimientos institucionales es... el pato Juan. Sí, un pato. Literal.

La vicegobernadora Hebe Casado decidió dedicar parte de su agenda a sumarse, con entusiasmo, a la campaña por la “libertad” del ave en cuestión, quien –para los desprevenidos– solía acompañar a su dueña en un puesto de flores en pleno centro mendocino. Como si se tratara de un preso político, Casado se plegó a la cruzada digital pidiendo su regreso con el hashtag #FreePatoJuan. Y no se quedó ahí: también interactuó con una cuenta parodia del animal en la red social X (ex Twitter). Todo muy institucional.
Pero no todos aplaudieron esta cruzada en defensa del pato. El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suárez, respondió con la gravedad que el caso amerita: “Necesitamos más funcionarios que respeten las normas y menos que se guíen por las redes sociales”, disparó en Radio Mitre. Porque claro, hay reglas. Y el pato las rompió todas.
El prontuario del pato
Según la Municipalidad, la presencia de Juan en la vía pública fue denunciada de forma anónima. La acusación es clara: ser un pato en el lugar equivocado. Amparados en una ordenanza que –cómo no– prohíbe aves de corral en espacios urbanos, las autoridades decidieron que el Km 0 no es un sitio adecuado para un plumífero no registrado, no vacunado y potencialmente peligroso. Lo sacaron del lugar como si se tratara de un capo narco.
Desde entonces, Juan vive recluido en la casa de su humana, Margarita, privado de su libertad y separado de sus amigas perrunas, Lupe y Mía. Una verdadera tragedia moderna.

Pero no está solo: miles de personas firmaron una petición para su liberación. En apenas unos días, más de 7.000 ciudadanos se movilizaron por el pato. No por la inflación, ni la falta de agua en zonas rurales, ni los hospitales colapsados. Por el pato.
Defensa legal y acusaciones gravísimas
El abogado Oscar Mellado, experto en derecho animal (porque esto claramente lo amerita), asumió la defensa del ave. Aclaró que aún no hay una causa judicial abierta, pero que están en plena etapa administrativa. “Atendemos los derechos del pato”, dijo sin titubeos. El diálogo, asegura, está sobre la mesa.
Desde la Municipalidad no se quedan atrás: afirman tener evidencia de Juan persiguiendo perros, lo que evidentemente constituye un atentado contra la paz urbana. También mencionan que no tiene las vacunas al día y que todo esto no es más que una “estrategia de marketing” de la florista.
Mendoza, no te mueras nunca
Así está la provincia: con funcionarios cruzándose por un pato, ciudadanos recolectando firmas para que vuelva a caminar entre flores, y abogados defendiendo sus derechos civiles. Un verdadero thriller político-ornitológico que, sin dudas, merece toda nuestra atención.
Porque, mientras tanto, los otros problemas… pueden esperar.



