Mirar la vida desde la Astrología
Manuel Ignacio Quiles Sibantos es un psicólogo, astrólogo y profesor de Astrología nacido en San Rafael, que vivió y se formó durante muchos años en Brasil. Fue docente universitario y lleva una vida en búsqueda del autoconocimiento.
Manuel tiene 68 años. A lo largo de su carrera se ha especializado en Psicología Transpersonal. Se trata de una psicología que fue cobrando cuerpo desde fines de la década de 1960, como continuación natural de la Psicología Humanista (Maslow, Rogers, y Frankl entre otros), haciendo hincapié –en sus conceptos y sus técnicas– en ayudar al mayor despliegue de la persona, incluyendo en ello su búsqueda de un Sentido Trascendente en relación a la realidad y a su propia vida.
¿Cómo llega a su vida el mundo de la Astrología?
Yo no me defino como astrólogo, yo soy psicólogo. Viví en Brasil durante 25 años y allá me hice psicólogo transpersonal. La Psicología Transpersonal es poco conocida pero muy seria y muy profunda que lleva en cuenta la naturaleza espiritual de todas las personas. Sería la Psicología que la gente conoce en general, serían “psicologías personales” y la “psicología transpersonal” lleva en cuenta dimensiones más trascendentales.
Yo conozco la Psicología Transpersonal en Brasil, me formo allá y descubro la Astrología. La descubrí de una manera aleatoria porque estaba “de moda” hacerse la Carta natal y yo ya estaba en este desarrollo espiritual mío, personal. La hice de curioso (no sabía nada de Astrología).
En la lectura de la Carta me enamoré. La persona me empezó a hablar de mí, yo tenía 15 o 20 años de psicoterapia, de psicoanálisis, y esa persona me hablaba de mí de una manera como si me conociera y de una manera como el psicoanálisis no llega. Me habló de una manera profunda, verdadera y me encontré reflejado completamente.
Lo que me mueve a mí –y por eso soy psicólogo y astrólogo– más que todo es el autoconocimiento.
Entonces usted se define más como un psicólogo.
No me gusta definirme mucho. Soy una persona que quiere conocerse. En la facultad de Psicología (donde fui alumno y después profesor), siempre hay gente que busca la Psicología para tener una profesión y otros que la tienen para el autoconocimiento. Yo soy más de ese lado, no me importa tanto la profesión como el autoconocimiento. Somos una minoría.
La Psicología es realmente el centro de mi vida, pero la Psicología Transpersonal.
¿Por qué se fue a Brasil?
Me fui en 1976 huyendo de los militares. Era la única opción, no se podía ir a otro lado. A penas pasé la frontera me di cuenta de que ese país tenía todo que ver conmigo y por eso me quedé. Me hice ciudadano brasilero también. Tienen una naturaleza muy parecida a la mía, menos racionales, más intuitivos, más espirituales, más artísticos. Es que tengo un lado artístico fuertísimo, escribo de todo, pinto… soy un ser múltiple, me cuesta definirme porque soy artista, escritor, la escritura es central en mi vida también. Escribo desde cosas artísticas, autobiográficas y ensayos de Psicología y Astrología Psicológica.
Tengo un libro sin editar de astrología pura; otro de psicología; tengo una autobiografía novelada (con vidas pasadas incluidas); hay uno sobre la infidelidad (es decir de Psicología) que es de autoayuda, con pura Psicología; hay uno sobre Simbología, usando la Astrología como guía.
¿Semiótica?
Tiene una concepción de los símbolos trascendental. Todo es interpretable, la realidad es simbólica y todos los fenómenos de la realidad (sociales, naturales) tienen signos. La Astrología va sirviendo para entender cualquier cosa de la realidad.
Tengo una producción sobre la muerte, una investigación de muchos años. Hago una síntesis con las tradiciones espirituales. Y he escrito hace poco una obra de teatro sobre la muerte. He encontrado un director, Carlos Cubillos, y estamos viendo de llevarla al teatro.
¿Atiende a pacientes?
Sí, pero no a cualquiera, atiendo a personas que me llegan a partir de mis actividades como profesor de Astrología (¡más que astrólogo!). Es que yo desconfío un poco de los astrólogos. La Carta Natal es algo tan útil, tan personal, que las motivaciones mías son que las personas acompañen su vida con ella.
¿Cómo ve el país? Hay quienes hacen la Carta Natal de un país.
Los astrólogos hace rato que veníamos viendo las crisis que Argentina iba a pasar, se ven línea por línea y área por área. Decíamos que 2016-2017 serían años de profunda transformación, no sabíamos cómo. Ahora lo estamos viviendo. Plutón está pasando por la Luna de Argentina y frente al Sol, es el planeta de las profundas transformaciones y Urano está pasando por el descendente y por el ascendente… en fin, sabíamos que iba a pasar una gran transformación y la estamos viendo. Yo no soy brujo, no soy vidente, no sé a dónde va a parar. Aclaro eso: yo no tengo videncia, uso la Astrología. Hay mucha gente que une la Astrología con la videncia y yo no la tengo, no tengo idea a dónde va a parar esto. Ojalá la Argentina aproveche esa transformación.
¿Quién fue su mentor o referente en todo esto?
Mis grandes mentores han sido principalmente mis terapeutas. A los 18 años entré a la facultad y entré a psicoterapia. Realmente me cambió la vida y me dio la línea para trabajar en Psicología. En Brasil tuve (o tengo) una terapeuta que es la Psicosíntesis. Dentro de la Psicología Transpersonal hay varias escuelas, yo sigo a la Psicosíntesis. Mi terapeuta de Brasil es una persona admirable, que me ayudó personal y espiritualmente. Por ejemplo, me introdujo sin presión en el Budismo Tibetano, que es una de las visiones espirituales que me han servido mucho. No soy una persona religiosa, he estado en varias religiones, pero nunca me quedo en ellas, saco lo mejor. Con el Budismo pasó que estuve a punto de meterme, con un lama tibetano de California, y los hechos de la vida hicieron que no fuera posible.
¿Qué hizo que volviera a San Rafael?
Es una historia larguísima (risas). En mi vida he ido saltando de ciudad. Yo nací en San Rafael pero viví en Villa Atuel, en 6º grado me fui a Mendoza, el secundario lo hice en San Rafael en el colegio Nacional (Manuel Ignacio Molina). De ahí me fui a Córdoba a estudiar Psicología en la Universidad Católica. Tuve una formación fantástica. Yo me quería quedar en Córdoba, estaba fascinado. Hacía la especialización en La Plata. Pero después se puso muy feo todo, caí varias veces preso por ser estudiante y pertenecer a grupos estudiantiles. En 1976 para prevenir cosas peores, me fui a Brasil. Allá también cambié varias veces de ciudad, estuve en Río de Janeiro, en el nordeste, y después me quedé en San Pablo.
Buscando un terreno más propicio para mis ideales espirituales, me fui a vivir a Mato Grosso que es un lugar bastante lejano pero globalizado. Ahí me casé y me divorcié y de ahí me vine a Mendoza. En Mendoza estuve 14 años y la raíz me llamó a San Rafael.
Actualmente da clases de Astrología, ¿no?
Sí, tengo tres niveles de enseñanza de Astrología Psicológica. Lo tenía en Mendoza y ahora lo tengo acá.
Quien desee conocer personalmente a este interesante hombre, ya sea para dialogar con él, convertirse en alumno o conseguir alguno de sus libros, puede contactarlo a través de su perfil de Facebook; u buscando en la misma red social “Helios Centro de Astrología Psicológica”.






