La misión BepiColombo llega a su etapa final: después de casi nueve años, se prepara para estudiar Mercurio
La misión espacial europea y japonesa comenzó este jueves una etapa decisiva después de completar la separación de su módulo de transferencia. Está previsto que llegue a la órbita de Mercurio en noviembre y que las observaciones científicas comiencen en 2027.

Después de casi nueve años de viaje por el Sistema Solar, la misión espacial BepiColombo entró este jueves en la etapa final de su recorrido hacia Mercurio, el planeta más cercano al Sol.
La misión, desarrollada conjuntamente por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), completó la separación de su módulo de transferencia y se encamina hacia una de las etapas más importantes de la misión.
La separación fue confirmada mediante señales de radio recibidas por el centro de control europeo en Alemania. La nave se encuentra actualmente a más de 200 millones de kilómetros de la Tierra y ya está en la trayectoria definitiva para llegar a Mercurio.
Cuándo llegará a Mercurio
De acuerdo con el calendario actualizado por la ESA, BepiColombo está previsto que entre en órbita alrededor de Mercurio el 21 de noviembre de 2026.
Posteriormente, entre el 9 y el 10 de diciembre, los dos orbitadores que forman parte de la misión se separarán entre sí para comenzar su propia etapa alrededor del planeta. La fase científica está prevista para comenzar en abril de 2027.
La misión fue lanzada en 2018 y durante su recorrido ya acumuló más de 10.000 millones de kilómetros de viaje, utilizando sobrevuelos planetarios para modificar su velocidad y trayectoria y poder alcanzar la órbita de Mercurio.

Dos naves para conocer un planeta misterioso
Uno de los aspectos más importantes de BepiColombo es que permitirá estudiar Mercurio con dos orbitadores al mismo tiempo.
La nave europea Mercury Planetary Orbiter (MPO) y el orbitador japonés Mio analizarán diferentes características del planeta, entre ellas su campo magnético, estructura interna, superficie y composición geológica.
Mercurio sigue siendo uno de los planetas menos estudiados del Sistema Solar. Su cercanía extrema al Sol genera condiciones de temperatura muy difíciles y obliga a los instrumentos a resistir grandes cambios térmicos.
Una misión para responder preguntas pendientes
Entre los objetivos científicos de BepiColombo está intentar comprender mejor cómo se formó Mercurio, cómo evolucionó su interior y por qué presenta características tan particulares en comparación con otros planetas rocosos.
Los científicos también estudiarán unas estructuras conocidas como “hollows”, unas extrañas depresiones observadas sobre la superficie del planeta cuya formación todavía no está completamente explicada.
La misión representa además la primera vez que una misión espacial utilizará dos naves diferentes para estudiar simultáneamente Mercurio desde su órbita, algo que permitirá combinar observaciones complementarias.
Después de años de planificación y de un viaje extraordinariamente complejo, BepiColombo está finalmente a pocos meses de comenzar la etapa para la que fue diseñada: observar de cerca uno de los mundos más extremos y desconocidos de nuestro Sistema Solar.



