Indigna el cierre de la Unidad Coronaria del Hospital Schestakow
El diputado Germán Gómez repudió el cierre de la Unidad Coronaria del Hospital Schestakow y exigió al Gobierno provincial la urgente reapertura del servicio ante el riesgo para pacientes cardíacos del sur mendocino.

Indigna el cierre de la Unidad Coronaria del Hospital Schestakow
El titular del bloque de diputados justicialistas, Germán Gómez, repudio el cierre de la Unidad de Terapia Coronaria del Hospital Schestakow, y advirtió que el conflicto se originó debido a meses de atraso en el pago de guardias médicas a los cardiólogos, derivando en la paralización del servicio a pacientes críticos de San Rafael, General Alvear, Malargüe y amplias zonas rurales de la provincia.
” Una unidad coronaria no es un servicio secundario ni postergable. En la medicina cardiovascular los primeros minutos son determinantes para evitar daños irreversibles e incluso la muerte”, señaló Gómez y remarcó que reemplazar la atención especializada por derivaciones o internaciones en terapias intensivas generales, significa una pérdida concreta en la calidad de atención para pacientes cardíacos de alta complejidad.

“El Schestakow es el principal hospital de referencia del sur mendocino y concentra la atención de localidades alejadas, donde muchas veces no existen alternativas sanitarias cercanas”, afirmó el legislador sanrafaelino. Añadió que “cuando la Unidad Coronaria está cerrada, no hay tiempo que alcance para salvar vidas”.
Germán Gómez solicitó al Ministerio de Salud de Mendoza – además de la apertura irrestricta del servicio – un informe detallado sobre la deuda con los profesionales, la cantidad de pacientes afectados, las derivaciones realizadas y el estado real de la unidad. Exigió también un cronograma verificable para regularizar los pagos y restablecer de manera urgente la Unidad de Terapia Coronaria.
Finalmente, expresó que “detrás del cierre de una unidad coronaria no hay sólo expedientes o retrasos burocráticos, sino miles de familias que necesitan tener la certeza de que, frente a una emergencia cardíaca, el Estado, a través de su hospital, responderá a tiempo”.



