Hebe Casado quiere ser intendenta: en San Rafael ya empiezan las preguntas
Hebe Casado quiere ser intendenta de San Rafael en 2027, pero su posible candidatura abre preguntas sobre su gestión y el rol de la Provincia.

La vicegobernadora confirmó que quiere disputar la Municipalidad en 2027. Critica a la gestión de Omar Félix, habla de un San Rafael “planchado” y promete recuperar el perfil productivo del departamento. Pero hay una pregunta que parece inevitable: ¿qué responsabilidad tiene ella en el presente que ahora dice querer cambiar?
Hebe Casado quiere ser intendenta de San Rafael.
Lo dijo ella misma. No hace falta que ningún dirigente lo interprete ni que algún periodista lo descubra entre líneas. En mayo fue bastante clara: dijo que le encantaría ser la próxima intendenta y sostuvo que San Rafael necesita volver a ser el motor productivo del Sur mendocino.
Y en septiembre volvió a hablar del futuro del departamento, esta vez en el Foro Industrial realizado en nuestra ciudad. Allí puso sobre la mesa la industria, las inversiones, la minería, los hidrocarburos y la necesidad de que San Rafael vuelva a tener protagonismo.
Hasta ahí, todo dentro de las reglas de la política.
El problema —o la pregunta— viene después.
Hebe Casado no está llegando a San Rafael desde afuera de la política.
Es la vicegobernadora de Mendoza.
Integra el Gobierno de Alfredo Cornejo.
Y entonces resulta bastante lógico que los sanrafaelinos nos preguntemos algo: si San Rafael está tan “planchado” como ella sostiene, ¿qué hizo durante estos años el Gobierno provincial del que forma parte para cambiar esa realidad?
Porque una cosa es venir a San Rafael, señalar los problemas y decir cómo debería funcionar el Municipio.
Otra cosa es formar parte del Gobierno provincial y tener responsabilidades concretas.
Y esto no significa quitarle responsabilidad al Municipio. Omar Félix deberá responder por su gestión, como corresponde.
Pero si Casado quiere ser intendenta, también tendrá que aceptar que le preguntemos por su propia gestión.
San Rafael no empezó a existir en 2027
Hay algo que a veces parece olvidarse en la política.
San Rafael no apareció ayer.
Los problemas del departamento tampoco.
La falta de determinadas obras, las necesidades de los distritos, la situación de los productores, el estado de las rutas, la salud, la seguridad, la generación de empleo y las discusiones por los recursos provinciales vienen de mucho antes de que aparecieran las próximas elecciones en el horizonte.
Por eso, cuando alguien que ocupa un cargo importante en la Provincia nos dice ahora que hay que cambiar San Rafael, es lógico preguntar:
¿Por qué no se empezó antes?
Y acá está, quizás, el punto que más discusión puede generar.
Si Hebe Casado considera que San Rafael perdió oportunidades durante los últimos años, perfecto. Tiene derecho a decirlo.
Pero entonces sería interesante que también nos cuente qué hizo desde la Vicegobernación para que esas oportunidades aparecieran.
Porque gobernar también es hacerse cargo.
¿Quiere cambiar San Rafael o cambiar quién gobierna San Rafael?
Esta es una pregunta que seguramente vamos a escuchar muchas veces de acá a 2027.
Y no es una pregunta menor.
Porque Casado habla de recuperar el desarrollo, de generar inversiones, de convertir nuevamente al Sur en un polo industrial y de aprovechar el potencial minero e hidrocarburífero.
Son objetivos que pueden discutirse y que seguramente estarán en el centro de la próxima campaña.
Pero los sanrafaelinos vamos a necesitar algo más que títulos.
Vamos a necesitar saber cómo.
Qué obras.
Qué recursos.
Qué inversiones.
Qué beneficios concretos para los vecinos.
Qué va a pasar con los distritos.
Qué política tendrá para el campo.
Qué hará con el turismo.
Qué piensa de la minería.
Qué hará con la industria.
Y, sobre todo, qué relación tendrá con el Gobierno provincial.
Porque si la próxima intendenta pertenece al mismo espacio político que gobierna Mendoza, también será válido preguntarse si eso significará una ventaja para San Rafael o si, por el contrario, habrá que esperar que las decisiones sigan tomándose en la Casa de Gobierno.
Y acá aparece un tema que en San Rafael conocemos muy bien
La autonomía municipal.
No es un asunto nuevo ni una discusión inventada para una elección.
San Rafael ha tenido históricamente diferencias con distintos gobiernos provinciales por recursos, obras y decisiones que afectan directamente al departamento.
Por eso, si Casado quiere gobernar San Rafael, será interesante conocer qué piensa sobre la autonomía y, fundamentalmente, qué autonomía tendría una gestión suya frente al Gobierno de Cornejo.
La respuesta será importante.
Mucho más importante que una publicación en redes sociales.
Las redes generan ruido. Gobernar es otra cosa.
Hebe Casado tiene una fuerte presencia en redes. Sus declaraciones suelen generar repercusión y muchas veces también polémica.
Eso forma parte de su estilo político.
Pero San Rafael no se gobierna desde Facebook, Instagram o X.
Se gobierna estando en los barrios.
En los distritos.
Con los productores.
Con los comerciantes.
Con los empresarios.
Con las instituciones.
Con los clubes.
Con las escuelas.
Con los vecinos que todos los días tienen que resolver problemas concretos.
Y ahí es donde cualquier candidato tendrá que demostrar qué puede hacer.
Casado también.
La pregunta que dejamos abierta
En La Ventana no necesitamos decirle a nadie a quién votar.
Los sanrafaelinos saben perfectamente qué quieren y qué no quieren.
Pero sí creemos que hay preguntas que hay que hacer.
Y esta es una:
Hebe Casado dice que quiere cambiar San Rafael. ¿Qué hizo desde el lugar de poder que ocupa para empezar a cambiarlo?
La respuesta no debería molestar a nadie.
Es, simplemente, una pregunta que corresponde hacerle a cualquier dirigente que pretende gobernarnos.
Porque en 2027 se podrá discutir quién tiene el mejor proyecto.
Pero antes de eso, sería bueno conocer los proyectos.
Y también los resultados.
Porque una cosa es decir que San Rafael necesita cambiar. Y otra muy distinta es explicar qué se va a cambiar, cómo se lo va a hacer y por qué deberíamos creer que esta vez será diferente.
Por: Enrique García



