Persiguiendo un sueño, llegó a San Rafael
Julieth Yepes Neira es una joven locutora y comunicadora social colombiana, que decidió viajar e instalarse a trabajar en San Rafael, con el sueño de crecer personal y profesionalmente a través del periodismo, para después volver a su país o seguir conociendo el mundo.
Con 26 años y dueña de gran simpatía, carisma y valentía, Julieth llegó a San Rafael tras recorrer un largo y difícil camino. En diálogo con revista La Ventana, explicó que hace muchos años había querido venir a Argentina ya que le llamaba mucho la atención la riqueza cultural, deportiva y social del país. “Ustedes tienen salud, tienen educación, es un país grande, lindo… tienen una cantidad de cualidades que me habían llamado la atención y siempre había querido venir”, revela.Nacida en Cali, y tras vivir en un pueblo periférico de esa ciudad, por diversos motivos vinculados a su familia, viajó a vivir a Bogotá junto a su madre, sus dos hermas y su hermano. “Casi toda mi vida viví entre Bogotá y Cali porque en Cali tengo mucha familia. Buscando mejorar calidad de vida, nos la pasamos entre esas dos ciudades toda la vida”, añade. Cuando terminó la secundaria aún era menor de edad, no obstante empezó a trabajar igual, aunque ya con el sueño de estudiar una carrera vinculada a la comunicación. Aclara que en Colombia la educación superior no es gratis, la educación pública es muy poca y es difícil acceder a universidades públicas.
Trabajó para pagar sus estudios y posee actualmente un título universitario colombiano similar a lo que sería en Argentina una licenciatura en Comunicación Social. En su momento pensó en realizar los trámites correspondientes para terminar de cursar la carrera en una universidad mendocina, pero debía cursar cerca de cuatro años más, por lo que finalmente decidió concluir los estudios en su país y viajar después.
Tenía como opciones viajar a vivir en Buenos Aires o en Mendoza, teniendo en cuenta que en ambos lugares tiene amigos. Se decidió por nuestra provincia, ya que por aquello de haber vivido en Bogotá, quería probar en una ciudad más tranquila. “Una amiga me había dicho ‘venga, se queda en mi casa, Mendoza es un lugar lindo, tranquilo y de última se va para Buenos Aires después”, señaló. Por otra parte, tiene amigos en Colombia que conocen gente en San Rafael, por lo que también les fueron contactos útiles y así llegó a nuestra ciudad, dos meses después de vivir en Mendoza.
En un principio tuvo intenciones de ingresar a un proyecto vinculado a nuevos medios de comunicación, pero más tarde se sumó al staff de un diario como periodista gráfica, algo en lo que se desarrolla con soltura y comodidad.
Sobre su familia, Julieth explica que aceptan sus decisiones de viajar. Sus hermanos –que le llevan muchos años de edad– la felicitan y se encuentran felices por ella, que tuvo la oportunidad de estudiar y de superarse desde lo académico, con trabajo y esfuerzo. Su madre –quien sin dudas la extraña– tiene muchos temores, pero acepta también sus decisiones. “Ella siempre me pregunta qué voy a hacer, pero yo le contesto que no tengo nada que perder, tengo mucho que ganar. Al principio le cuesta un poco pero después me apoya y cada vez que tiene la oportunidad me dice que está orgullosa de mí”, destaca.
“Yo tenía dos cosas muy importantes en la vida, una era estudiar y luego viajar. Aquí pude combinar eso, ejercer mi profesión y viajar. Si fuera sólo por viajar, ya estaría seguramente en otro país y habría recorrido muchos lugares, pero quiero ejercer la carrera”, dice, haciendo alusión a que no tiene muy previsto cómo seguirá su vida y destacando que lo quiere es sumar experiencias laborales que le den aún más valor al que su título universitario ya tiene. Tiene pensado realizar algún curso o un posgrado ya que le interesa capacitarse permanentemente. “Voy viendo la vida, veo qué va pasando y tomo las decisiones en el camino. A veces aunque yo decida o me proponga hacer algunas cosas, la vida me muestra otras”, dice. No está en pareja y señala que es mucho más fácil cambiar de vida tan radicalmente cuando se está solo. Sin embargo no está cerrada a conocer a alguien o encontrar el amor.
En una comparación entre su país y el nuestro, esta joven comunicadora ve similitudes importantes, pareciéndole muy interesante la Argentina desde lo cultural. Para ella son países similares “frenados” por los sistemas políticos que nos gobiernan y la corrupción, aunque asegura que Argentina está más avanzado en diversos aspectos, en cuanto a organización, sistema de transporte, educación, salud, etcétera. Le llamaron la atención hechos de la vida cotidiana que sí son muy distintos, como pueden serlo la calidad del desayuno, el horario de la cena, el valor de la familia y la amistad.






