Palabras irresponsables de un sacerdote
Para el padre José Antonio Álvarez, vocero del obispado local, no hay que usar preservativo, no hay que confiar en un “pedazo de plástico”. Parece que el sacerdote hubiera olvidado que la ciencia probó que es el único método que protege del contagio de la gonorrea, la clamidia, la tricomoniasis, el VPH y del SIDA entre otras enfermedades de transmisión sexual.
El padre José Antonio Álvarez, vocero del Obispado de San Rafael, fue entrevistado por dos periodistas de una FM local sobre diversos temas vinculados a la sexualidad. Consultado sobre los métodos anticonceptivos, sugirió “observar la naturaleza” que ofrece planes basados en los tiempos de la fertilidad femenina. Independientemente de que esos tiempos no son exactos (de hecho, muchísimos habitantes de este mundo estamos vivos porque nuestros padres querían seguir el método sugerido por la Iglesia y les salió mal), Álvarez habló del preservativo en particular y es allí donde nos vamos a detener.
“Hoy se les dice a los adolescentes ‘usá preservativo y salí de joda, estás protegido’. Eso es un disparate, lo único que promueve es la promiscuidad sexual”, aseveró y agregó “¿Quién dice que eso te protege como dice que te protege, cuando vos sabés que el negocio mundial es el aborto? ¿Vas a pensar que hicieron bien el preservativo?”. Como si fuera poco señaló también: “No seas loco, no te confíes a un pedazo de plástico”.
Padre, independientemente de lo que digan los dogmas, la ciencia indica que si se usa de manera consistente y correcta, el preservativo reduce el riesgo de un embarazo no deseado y de contraer diversas enfermedades de transmisión sexual (ETS), incluyendo el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) que causa el SIDA. Sin embargo la protección del condón cambia dependiendo del tipo de contagio de las ETS.
Algunas enfermedades, como la gonorrea, clamidia y tricomoniasis, son transmitidas cuando secreciones vaginales o de la uretra que están infectadas entran en contacto con otras mucosidades (como la uretra masculina, la vagina o el cérvix). En este tipo de contagio la protección que el condón (bien utilizado) ofrece es alta.
Sin embargo, otras infecciones (como el herpes, sífilis, chancro y VPH) son transmitidas cuando las úlceras genitales entran en contacto con mucosidades. En este caso la protección será efectiva sólo si el condón cubre por completo el área afectada, lo que no siempre se logra, por lo que la protección no es tan efectiva como en el caso de las enfermedades que se transmiten por secreciones genitales.
El preservativo no es “un pedazo de plástico”, bien colocado ha salvado millones de vidas y las seguirá salvando independientemente de las sandeces que se puedan decir de él.
Es importante, muy importante, que independientemente de las ideologías, dogmas o de lo que hayan elegido profesar en la vida, las figuras públicas de nuestra sociedad entiendan que son escuchadas y seguidas por mucha gente, y que independientemente de que tengan que ver con su religión -como en el caso del padre Álvarez- afectan al conjunto de la población. Este sacerdote es un hombre culto y sabe perfectamente que el preservativo sirve para lo que la Organización Mundial de la Salud aprueba que sirve, y es una irresponsabilidad total negarlo cuando enfermedades tan agresivas están al asecho.




