Entrevistas

La nominó un exalumno y terminó entre las cinco docentes destacadas de la Argentina: la historia de María Laura, orgullo de Jaime Prats

María Laura Riveros tiene 46 años y lleva 26 dedicados a la docencia. Vive en Jaime Prats y trabaja en escuelas de San Rafael, Real del Padre y General Alvear. Su historia fue propuesta por un exalumno que hoy es colega y, tras un proceso de selección en el que participaron más de 20.000 personas vinculadas a la educación, quedó entre las cinco docentes destacadas de la Argentina por la Fundación Varkey.

Hay reconocimientos que llegan desde una institución. Y hay otros que llegan desde las personas que alguna vez estuvieron del otro lado del aula. Para María Laura Riveros, el reconocimiento llegó precisamente de allí.

La docente, de 46 años, fue nominada por un exalumno, el profesor Emanuel Domínguez, quien actualmente es su colega y trabaja como profesor de Biología en Real del Padre. Fue él quien decidió contarle a la Fundación Varkey la historia de María Laura, su trayectoria y, especialmente, su manera de ejercer la docencia.

A partir de esa nominación comenzó un proceso que terminó llevando su nombre a una instancia de alcance nacional.

Riveros es profesora en Comunicación Social y Lengua y desde hace 26 años trabaja en educación. Actualmente se desempeña en la escuela 4-196 “Juan Miguel Escudero”, de Jaime Prats; en la escuela 4-015 “Seizo Hoshi”, de Real del Padre; y en la escuela 4-144 “12 de Agosto”, de General Alvear.

Empresa La Serenísima, Buenos Aires

Según contó la propia docente, luego de la nominación realizada por Domínguez, integrantes de la Fundación Varkey conocieron su historia y comenzaron a difundirla dentro del ámbito educativo. Finalmente, más de 20.000 personas vinculadas a la educación en Argentina participaron del proceso que terminó con María Laura entre las cinco docentes destacadas a nivel nacional.

Una noticia que la encontró en el aula

El momento en que recibió la noticia fue particularmente emocionante.

María Laura contó que fue contactada por la Fundación Varkey desde Buenos Aires para informarle que había sido seleccionada. La noticia la tomó mientras se encontraba trabajando en una escuela.

Me sentí muy, pero muy feliz, lloré mucho”, contó.

Sin embargo, tuvo que guardar el secreto durante algunos días. Desde la Fundación le habían explicado que serían ellos quienes comunicarían oficialmente la noticia a nivel nacional y posteriormente a los medios de comunicación.

A sus alumnos solamente pudo decirles que había recibido “algo muy lindo” para ella, pero que todavía no podía contarles de qué se trataba.

La fecha indicada era el 1 de septiembre. Y cuando finalmente se conoció la noticia, llegó una verdadera catarata de mensajes.

Exalumnos, alumnos, padres y colegas se comunicaron con ella para felicitarla.

Me han llenado de amor, muy emocionantes. La verdad que cuando uno hace su trabajo con pasión no te das cuenta nunca las huellas que vas dejando en las personitas”, expresó.

Y justamente esa palabra —huellas— aparece como una de las claves de su historia.

Viajar también es aprender

Uno de los aspectos que Emanuel Domínguez destacó al momento de nominarla fue el trabajo que María Laura realizó durante años con los llamados viajes educativos.

A lo largo de su trayectoria docente llevó adelante numerosas experiencias y viajes dentro de Mendoza, hacia otras provincias argentinas e incluso fuera del país.

Cataratas del Iguazú, Argentina

Para ella, esas salidas no son simplemente viajes. Son oportunidades educativas que pueden quedar grabadas para siempre en la memoria de sus alumnos.

Una de las experiencias más recientes tuvo lugar en julio de este año, cuando junto con la escuela 4-015 “Seizo Hoshi” llevaron a 19 alumnos a un recorrido que incluyó Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, las Cataratas del Iguazú del lado argentino y posteriormente el cruce hacia Brasil para conocer también las Cataratas del lado brasileño.

Cataratas del Iguazú, Argentina

Fue, según describió María Laura, un viaje soñado tanto por los estudiantes como por sus familias y para toda la comunidad educativa.

Pero detrás de una experiencia de esas características hay mucho más que preparar un bolso y subir a un colectivo.

Todo viaje educativo conlleva un trabajo arduo de los alumnos, padres, docentes, directores y la colaboración de la zona donde se encuentre la escuela”, explicó.

Las familias y la comunidad acompañan el esfuerzo de los estudiantes para poder alcanzar esos objetivos y concretar viajes, salidas educativas, capacitaciones y talleres.

El reconocimiento que también lleva el nombre de Jaime Prats

Para María Laura, haber quedado entre las cinco docentes destacadas de la Argentina tiene un significado que excede lo personal.

Representar a mis colegas en toda la Argentina, Mendoza, San Rafael, General Alvear y Jaime Prats, lugar donde vivo, la verdad que es un orgullo enorme, un honor, es inexplicable la emoción maravillosa que siento”, expresó.

Su historia comenzó en un pequeño lugar del sur mendocino, pero hoy trascendió las fronteras de Jaime Prats y llegó a una instancia nacional.

Y quizás una de las particularidades más significativas sea que el reconocimiento comenzó con alguien que alguna vez estuvo sentado en su aula.

Emanuel Domínguez fue su alumno. Años después, convertido en docente, fue él quien decidió contarle a otros lo que había significado aquella profesora en su propia trayectoria.

La historia de María Laura Riveros demuestra así que la tarea docente muchas veces continúa mucho después de que termina una clase.

Porque algunos conocimientos quedan en los cuadernos. Otros, en cambio, quedan en las personas.

Y esos son los que, con el paso de los años, vuelven para decir que aquella enseñanza dejó una huella.

La Ventana San Rafael Unite a nuestro grupo de WhatsApp WhatsApp

Artículos Relacionados

Volver al botón superior