Hebe Casado apoyó el veto de Milei contra las universidades y generó mucha polémica
La vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, volvió a estar en el centro de la controversia tras respaldar sin reparos el veto de Javier Milei a la ley de financiamiento universitario. En una entrevista en LN+, lejos de defender la educación pública, calificó a varias casas de estudio como “improductivas” y hasta se animó a tildarlas de “un lugar de ñoquis”, aunque, llamativamente, no pudo precisar a cuáles se refería.

Las declaraciones llegaron justo después de que el Presidente bloqueara la norma que garantizaba presupuesto para las universidades. Cuando el periodista Paulino Rodrigues le pidió que nombrara concretamente qué instituciones considera improductivas, Casado no supo responder y se excusó diciendo que “hay que analizar cada caso”. Una postura poco seria para alguien que ataca de esa manera a la educación superior.
En otro tramo de la entrevista, la vicegobernadora eligió como ejemplo a la Facultad de Medicina de la UNCuyo, pero cometió un error grosero: habló de un sistema de cupos eliminado hace más de cuatro años, lo que demuestra un preocupante desconocimiento de la realidad actual de esa institución.
📌 Hebe Casado dijo que hay universidades "improductivas".
— La Nación Más (@lanacionmas) September 11, 2025
"Ingresan irrestrictamente muchos estudiantes que a veces pasan 10, 20 años en la carrera y nunca se reciben", expresó la vicegobernadora de Mendoza.
🔹 En +Data a la tarde, con Paulino Rodrigues. pic.twitter.com/U6oRaaVQgk
Como si no bastara, Casado fue más allá y sostuvo que es una “estafa” que el Estado financie carreras cuyos egresados no logran insertarse en el mercado laboral, planteando que deberían revisarse los planes de estudio. Con esa mirada reduccionista, pareciera desconocer que la universidad pública es mucho más que un simple engranaje del mercado: es un espacio de formación, de investigación, de pensamiento crítico y de movilidad social.
Las palabras de la vicegobernadora generaron indignación en distintos sectores que ven en sus dichos un ataque directo al sistema universitario público, sostenido durante décadas con el esfuerzo de millones de argentinos y que representa una de las mayores conquistas sociales del país.



