Colapsa la salud en Mendoza y el Gobierno mira para otro lado: trabajadores del Hospital Central se suman al paro nacional
Este jueves 17 de julio, los trabajadores del Hospital Central de Mendoza se plegarán al paro nacional en defensa del Hospital Garrahan y de todo el sistema de salud pública.
La medida, que incluirá una concentración desde las 8 en la explanada del hospital, expone con crudeza el descontento que crece entre los profesionales de la salud ante el destrato y la precarización impulsados por el Gobierno provincial.
En un comunicado contundente, el personal del nosocomio mendocino denunció “aumentos miserables” que no alcanzan ni a empatar la inflación, sueldos de apenas 730 mil pesos, jornadas extenuantes, sobrecarga de tareas y un constante avance de la precarización laboral. “Nos siguen obligando a vivir en condiciones indignas mientras el gobierno mira para otro lado”, señalaron.
La protesta —que se repetirá en todo el país con epicentro en el Hospital Garrahan— tiene como eje el desfinanciamiento del sistema sanitario y la defensa de los derechos de trabajadores y pacientes. En Mendoza, la situación es particularmente grave, con prestadores y contratados sin estabilidad, falta de reconocimiento a áreas críticas, persecución a quienes se organizan y paritarias que no sólo no mejoran, sino que profundizan la crisis salarial.
“Esta es una lucha que nos une a todos: enfermeros, licenciados, residentes, técnicos, administrativos. Basta de precarizar la salud y a quienes la sostenemos”, agregaron.
Los puntos del reclamo son numerosos y contundentes: recomposición salarial para todos los regímenes, pase a planta permanente de contratados, pago de plus nocturno y por área crítica, jornada de seis horas en sectores de alta exigencia, concursos transparentes para cargos jerárquicos y el fin de la violencia y persecución dentro de los hospitales, entre otros.
Mientras el gobernador Alfredo Cornejo y su gabinete sostienen un discurso de supuesta eficiencia, los hospitales mendocinos —incluido uno de los más importantes como el Central— luchan por no colapsar. Y no por falta de compromiso de su personal, sino por la falta de voluntad política del Ejecutivo para priorizar lo urgente: la salud de los mendocinos y mendocinas.
La situación se replica en todo el territorio provincial. En San Rafael, por ejemplo, este domingo se registraron demoras alarmantes en la guardia del Hospital Schestakow. El cuadro fue aún más crítico en el área de Pediatría, donde varias familias decidieron retirarse sin ser atendidas ante la falta de profesionales disponibles. Una postal dolorosa que confirma el deterioro del sistema público de salud, y que desnuda la indiferencia de un gobierno más ocupado en ajustar que en cuidar la vida de su gente.
En todo el país, la jornada de lucha comenzará a las 7 de la mañana y garantizará únicamente los servicios de guardia y atención a pacientes internados. A nivel nacional, habrá una movilización desde el Congreso hasta Plaza de Mayo. En Mendoza, en cambio, lo que marchará será la paciencia de quienes día a día sostienen un sistema de salud pública que el Estado ha decidido abandonar.




