OSEP salió a criticar al SUTE mientras crecen los reclamos por su propio funcionamiento
La obra social cuestionó la campaña de firmas del gremio docente, pero evitó dar respuestas a los problemas que denuncian miles de afiliados en toda la provincia.

En medio de una crisis cada vez más evidente en la atención a sus afiliados, OSEP difundió un comunicado para cuestionar la campaña del SUTE que busca reunir 100 mil firmas para impulsar una reforma de la obra social. Sin embargo, lejos de aportar soluciones, el mensaje oficial se centró en descalificar la iniciativa sindical y dejó sin respuesta los reclamos que se multiplican en Mendoza.
En el texto, la obra social habla de “falta de información clara” y de “consignas vacías”, pero no menciona las demoras en turnos, los problemas para acceder a medicamentos ni las dificultades que enfrentan a diario miles de afiliados, muchos de los cuales deben recurrir a la Justicia o pagar de su bolsillo prestaciones que deberían estar cubiertas.
Uno de los ejes del comunicado es la acusación de que la campaña tiene fines políticos. “La salud de los mendocinos no puede ser utilizada como herramienta de campaña”, señala OSEP. Sin embargo, la declaración omite abordar el creciente malestar de los usuarios, que vienen denunciando un servicio cada vez más limitado pese al aumento de los aportes.
La obra social también cuestiona que el SUTE no haya presentado un plan técnico, pero evita explicar cómo piensa resolver problemas estructurales que arrastra desde hace años: atrasos en pagos a prestadores, reducción de coberturas y una desigualdad cada vez más marcada entre el Gran Mendoza y el interior.
Otro punto llamativo del comunicado es que califica la recolección de firmas como un “cheque en blanco”, mientras que los afiliados reclaman precisamente mayor transparencia y participación en las decisiones que afectan su atención médica.
Además, OSEP critica el uso de recursos en campañas de difusión, aunque no da detalles sobre su propia gestión ni sobre cómo se administran los fondos en un contexto donde los aportes aumentan y las prestaciones no mejoran en la misma proporción.
El posicionamiento de la obra social llega en un momento delicado, donde las quejas por el funcionamiento del sistema se repiten en distintos puntos de la provincia, incluyendo el sur mendocino, donde conseguir turnos o especialistas resulta cada vez más complejo.
Lejos de desactivar el conflicto, el comunicado parece profundizar la tensión con los afiliados y los sectores gremiales, en un escenario donde el debate de fondo sigue pendiente: cómo garantizar un sistema de salud eficiente, accesible y transparente para los trabajadores estatales.




