Alberto Fernández dijo que el discurso de Cristina Kirchner fue “espléndido”
Lo siguió desde la residencia de Olivos. Fue un día después de los alegatos finales del fiscal Diego Luciani por la causa vialidad.
El presidente Alberto Fernández siguió, desde la Quinta de Olivos, la exposición de la vice Cristina Fernández de Kirchner. Lo hizo rodeado de los suyos, acompañado por el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti y el intendente de José C. Paz, Mario Ishii, con quien además compartió uno de sus desayunos habituales producto de su buena relación.
“Estuvo espléndida”, aseguraron fuentes de Gobierno que remarcó el mandatario luego de escuchar los argumentos que la ex mandataria desarrolló desde sus despachos en el Senado.
La exposición desde el Senado
Afirmó hoy que “nada, absolutamente nada de lo que dijeron (los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola al pedir 12 años de cárcel en la causa obra pública) fue probado” y desafió al tribunal que la juzga: “me van a estigmatizar y por eso me van a condenar”.
En una exposición que transmitió en vivo por la red social Youtube, Cristina Kirchner reiteró que en el juicio por la obra pública de la provincia de Santa Cruz entre 2003 y 2015 “la sentencia ya está escrita” e incluso señaló que los fiscales protegen al poder aun cuando para ello debieran eludir una investigación que apuntara a su propio difunto marido, Néstor Kirchner.
La vicepresidenta recordó que líder del Grupo Clarín, Héctor Magnetto, concurría a la Quinta Presidencial de Olivos a entrevistarse con Néstor Kirchner y que fue él quien antes de dejar el gobierno le firmó la fusión con Cablevisión. “No sé si algún fiscal tomará nota para investigar si hubo algún acuerdo entre Kirchner y Magnetto”, desafió.
A lo largo de una hora y media de exposición, Cristina Kirchner volvió sobre la teoría del Lawfare, vinculó al presidente del tribunal oral Rodrigo Giménez Uriburu con la última dictadura, apuntó a Mauricio Macri como responsable de la situación que atraviesa judicialmente y aseveró que los empresarios cercanos al expresidente eran “los dueños de los nueve millones de dólares que José López revoleó en un convento”.





