Buscan regular los accesos vehiculares para preservar espacios de estacionamiento y mejorar la circulación urbana
El proyecto impulsado por concejales de la UCR busca limitar los accesos vehiculares sobre la vía pública para preservar espacios de estacionamiento, mejorar la accesibilidad peatonal y ordenar el uso del frente urbano en San Rafael.

Los concejales Romina Giordano, Adrián Reche y Romina Giraudo, del bloque UCR–Frente Cambia Mendoza, presentaron en el Concejo Deliberante de San Rafael un proyecto de ordenanza que propone regular, autorizar y controlar los accesos vehiculares particulares sobre la vía pública, con el objetivo de proteger el espacio público, mejorar la seguridad vial y garantizar la accesibilidad peatonal.
La iniciativa, identificada como expediente AE 7111-B-2026, surge ante el crecimiento de viviendas, complejos habitacionales y desarrollos inmobiliarios que incorporan múltiples ingresos para vehículos, rebajes de cordón y extensos sectores destinados a cocheras, reduciendo considerablemente los espacios disponibles para estacionamiento en la vía pública.
Según los fundamentos del proyecto, esta situación genera una ocupación creciente del frente urbano en beneficio privado, afectando el uso común del espacio público, la continuidad peatonal y la accesibilidad para personas con movilidad reducida.
Entre los principales puntos de la propuesta se establece que las viviendas unifamiliares podrán contar con un máximo de dos accesos vehiculares sobre la vía pública. En el caso de edificios, complejos habitacionales o emprendimientos comerciales, cualquier acceso adicional deberá ser técnicamente justificado ante la autoridad competente.
Además, se propone que los accesos vehiculares no puedan ocupar más del 50% del frente total de un inmueble. Incluso, se faculta al municipio a reducir ese porcentaje en sectores residenciales, zonas patrimoniales o áreas con alta circulación peatonal.
Otro aspecto relevante del proyecto apunta a evitar la fragmentación del frente urbano. Para ello, se prevé que los nuevos desarrollos preserven espacios continuos y funcionales que permitan el estacionamiento público. En inmuebles con frentes de 12 metros o más, deberá mantenerse un sector libre que posibilite el estacionamiento efectivo de al menos un vehículo.
La iniciativa también prohíbe la ejecución de rebajes de cordón continuos a lo largo de todo el frente de una propiedad y veta la utilización de accesos ficticios o rebajes sin cochera habilitada cuyo único objetivo sea impedir el estacionamiento de terceros frente al inmueble.
Asimismo, el proyecto contempla que no se puedan aplicar sanciones por estacionar frente a accesos que no estén debidamente autorizados o que no cumplan con las condiciones técnicas establecidas por la reglamentación.
En cuanto a los inmuebles ya existentes, la propuesta prevé un proceso de adecuación gradual. Los propietarios deberán ajustarse a la nueva normativa cuando realicen ampliaciones, reformas, subdivisiones o soliciten nuevas habilitaciones. También se faculta a la autoridad de aplicación a ordenar la reducción o unificación de accesos cuando afecten significativamente la circulación peatonal, la seguridad vial o el uso razonable del espacio público.
De ser aprobada, la ordenanza deberá ser reglamentada por el Departamento Ejecutivo Municipal dentro de los 90 días posteriores a su promulgación e incorporada al Código de Edificación y a la normativa urbanística vigente del departamento.



