EntrevistasSin categoría

La solidaridad, el amor y la magia de la doctora Corina

La doctora Corina Rodopsina es el personaje que encarna María Carla Guillén, una “payamédica” de San Rafael que entrega risas y alegría a niños y grandes que están pasando por duros momentos de salud. Sin dudas esta joven es de las personas que hacen de éste, un mundo mejor. 



Por supuesto que una enfermedad nos sumerge en un humor negativo (a nadie le gusta saberse enfermo). No obstante, hay evidencias científicas acumuladas que afirman que una persona deprimida tiende a desarrollar más enfermedades que una con buen humor y que el buen humor, la alegría y la felicidad ayudan a superar la enfermedad. Con esta premisa, es que trabajan los “Payamédicos”, una ONG sin fines de lucro fundada en 2002 por el doctor José Pellucchi. Su misión es contribuir a la salud emocional del paciente hospitalizado. Los Payamédicos realizan intervenciones escénico-terapéuticas con un abordaje a través de la técnica del payaso teatral, adaptándola al ámbito hospitalario con ética, estética y deontología propia.
En San Rafael son cerca de 30 los voluntarios que hacen esta noble tarea. Intervienen los martes y sábados, por lo que se trata de una tarea que requiere inmenso compromiso con la comunidad.

Entre esos voluntarios, está María Carla Guillén, una bella y simpática joven de 27 años, que además es licenciada en Nutrición y miembro del Club de Leones, donde hasta este año ocupó la secretaría.

¿Cómo nace tu lado solidario?

Realmente creo que eso es algo que uno trae en su interior, esas ganas de querer ayudar desde lo más mínimo a alguien, hasta lo que uno puede hacer en conjunto cuando se reúne con más personas para hacer cosas de mayor envergadura. Es algo interno, el poder dar aunque sea un consejo, o estar para escuchar y apoyar…

¿Dónde participás?

Desde 2015 formo parte del Club de Leones San Rafael y de Payamédicos. Al Club llegué por una invitación de uno de sus integrantes para participar, ver si me gustaba la actividad que ellos realizaban y la verdad es que me encantó. A partir de ese momento comencé a ser socia activa y a trabajar en conjunto con ellos; uno de mis compañeros me invitó a formar parte de la comisión directiva, así que me desempeñé como secretaria, lo cual fue un desafío muy importante. Realmente fue muy gratificante.

¿Y a Payamédicos?

Es un deseo que venía desde hace años. Cuando fue el primer curso no tuve la oportunidad. Yo siempre digo que las cosas llegan en el momento exacto en el que uno las tiene que hacer o en el que puede servir en esa actividad. El segundo curso tampoco pude hacerlo por cuestiones que se fueron interponiendo y finalmente, en el tercer curso que se realizó en San Rafael, dije “esta es la oportunidad” así que no dudé en hacerlo y puedo asegurar que fue un antes y un después en mi vida.

¿Cómo describirías las actividades de Payamédicos?

Nosotros lo que hacemos básicamente es ayudar a la salud emocional del paciente, o como le decimos nosotros, del “produciente”, porque es una persona que produce algo también en el momento en que intervenimos. Le llamamos “intervención” al despliegue teatral que hacemos y obviamente obtenemos una devolución de todo ese despliegue, a través del juego, de la risa.

Lo que hacemos es promover esa salud emocional de esa persona que se encuentra hospitalizada, o cuando hacemos un “Payapaseo” en la calle, vamos a visitar un geriátrico, un hogar, un jardín… básicamente es eso: promover la salud emocional.

¿Trabajan en otros lugares del país?

Sí, hay en otros puntos de Argentina y también hay Payamédicos en Chile.

¿Cómo es encontrarse con un niño que está grave e intentar levantarle el ánimo, sacarle una sonrisa, qué pasa dentro tuyo?

Yo siempre digo que en Payamédicos nos preparan, dentro de la preparación que nosotros tenemos más allá de lo teatral, está esa parte emocional como para uno poder “desprenderse” de cualquier situación que pueda afectarnos emocionalmente. Lógicamente, uno se encuentra con situaciones complicadas, difíciles. En Pediatría hay situaciones en las uno quisiera dar una solución en el momento y a veces no se puede. Realmente mi fortaleza para poder atravesar eso, es saber que yo en ese momento puedo provocar una sonrisa, provocar que esa persona salga de ese momento que está viviendo y pueda entrar en ese mundo imaginario que le estoy brindando y que por ese ratito es otra la historia que se está viviendo. No hay límites. Nosotros no llevamos planificado lo que vamos a hacer, contamos con herramientas teatrales pero se improvisa. Muchas veces yo puedo llevar planeado “voy a hacer tal juego o voy a decir tal cosa” y al llegar me encuentro con que ese niño que me está esperando, tiene algo mucho mejor para proponerme.

¿Cómo es el curso?

La parte teatral son tres meses y se realiza el diseño del vestuario del “doctor” de cada uno y se comienza con la “Payaresidencia” que son las prácticas en el hospital. Al finalizar eso (o en el transcurso), viene nuestro formador que es el doctor José Pellucchi y él realiza la parte de “Payamedicina” donde vemos lo que es bioseguridad y herramientas que nos ayudan a desenvolvernos en hospitales, nuestra ética y ciertas reglamentaciones que debemos respetar.

En lo personal, ¿hay antecedentes de actividades solidarias de este tipo en tu familia?

Creo que todo surge desde la familia, desde la base que uno traiga. En mi caso, antes de ingresar al Club de Leones o de hacer actividades en conjunto con otras personas, con mi mamá siempre íbamos al hogar Las Mercedes a festejar el Día de la Madre a las abuelas; estar pendiente ante la necesidad, lo mínimo, pasaba alguien por mi casa a pedir algo y uno empieza a movilizarse para ayudar. Siempre el deseo ese de ayudar al otro estaba en mi familia también.

También es una cuestión de fe, ¿no?

Sí. Uno debe estar agradecido de poder ayudar y no ser el que necesita la ayuda. ¿Qué mejor que poder brindarle una mano a alguien que la necesita? Si entre todos colaboráramos con ese granito de arena… lo vimos con el accidente que tuvimos en la Cuesta de los Terneros, se llegó a pedir que la gente no llevara más nada porque estaba colapsado.

Si tomáramos conciencia de que entre todos podemos ayudarnos… y de resaltar las alegrías y dejar de pensar en la parte negativa… el cambio empieza por uno. Si yo hago algo por alguien, es una cadena. Yo hago algo por vos y eso te impulsa a hacer algo por otro. Yo juntaba leche a través de mi Facebook para el Club Lechero, un amigo se contagió en Mendoza, organizó una caminata y juntó 130 litros de leche que después me mandó… es cuestión de ponerle ganas, fe y amor, sobre todo.

¿Sueños que te queden por cumplir?

Con esto de poder ayudar, siento internamente que me ayuda un montón. Cuando uno tiene días bajoneados, pienso en lo que hago y en lo afortunada que soy porque en verdad amo todo lo que hago, lo que se me presenta es algo que me gusta hacer y lo hago con amor.

Lo que tenga que ser de mi vida, llegará, pero yo siento que hasta hoy estoy plena de hacer todo lo eso que hago.

¿Por qué “Corina Rodopsina”?
El nombre es un “binomio fantástico”, porque es un nombre común (Corina) y tiene que tener una parte de medicina (la Rodopsina es una proteína).

¿Cómo se compone tu familia?

Mamá, papá, hermanos y mis mascotas: una perrita, Canela y una catita, Lola (risas).

¿Amigos?

Siempre digo que uno tiene muchos conocidos, pero la palabra “amigos” abarca mucho. Los amigos y amigas que tengo son maravillosos, no va en la cantidad sino en la calidad. En eso me siento una afortunada.

Carla adelantó que se viene un nuevo curso de Payamedicina, el que comenzaría a fines de año. “Estamos muy contentos porque la idea es seguir creciendo, hacer muchas cosas. En cuanto a lo que es hospital nos han pedido que visitemos también adultos, que podamos ingresar a Terapia Intensiva, algo que no podemos hacer porque somos pocos y a veces en Pediatría hay muchos niños y le queremos dedicar el tiempo que corresponde a cada cosa, entonces crecer sería hermoso porque podríamos abarcar más espacio”, destacó.

La Ventana San Rafael Unite a nuestro grupo de WhatsApp WhatsApp

Artículos Relacionados

Volver al botón superior
Cerrar

🔒 Detectamos un bloqueador de anuncios

Para continuar navegando en nuestro sitio, por favor desactivá el Ad Blocker. Tu colaboración es importante para seguir ofreciéndote contenido de calidad.