Una mujer de Salta asegura que la Virgen Rosa Mística volvió a llorar sangre después de dos años
El hecho se dio en Metán, luego de que un nene rezara frente a la imagen por su salud. La dueña de la figura habló de "sorpresa" entre los vecinos.

Vecinos de Metán, en el sur de Salta, se sorprendieron esta semana después de que Rosana Mendoza, dueña de una imagen de la Virgen Rosa Mística, asegurara que la figura volvió a derramar lágrimas de sangre tras dos años sin registrar episodios similares. La escena habría tenido lugar el martes por la noche en el pequeño oratorio que la familia Frías-Mendoza construyó en su vivienda, sobre calle San Lorenzo Este, cerca del barrio Granadero Díaz.
Según el relato de Mendoza a medios locales, un niño había estado rezando frente a la imagen todos los días para pedir por su salud. Minutos después de que el chico se retirara, ella se acercó a observar la figura y notó el cambio: “Estaba un niño orando y cuando se fue observé anoche que la Virgen volvió a derramar lágrimas que parecen sangre”, contó. Precisó que eran alrededor de las 21:30 cuando advirtió el rostro de la imagen cubierto.
“Esto no deja de sorprendernos porque pasaron dos años desde la última vez que lloró”, señaló la mujer, marcando la distancia con el episodio anterior.
Una historia que empezó en 2017
El fenómeno que rodea a esta imagen de yeso, de unos 50 centímetros de altura, no es nuevo: según el relato de la familia, la Virgen lloró por primera vez el 5 de abril de 2017, hecho que en su momento tuvo repercusión provincial y nacional. Desde entonces, la familia sostiene haber registrado alrededor de 69 episodios similares, alternando entre lágrimas rojizas y otras descriptas como transparentes. Con los años, la casa de los Frías-Mendoza se convirtió en un lugar de visita para fieles que le atribuyen a la imagen distintos milagros y sanaciones.
El antecedente más reciente antes de este nuevo episodio databa de julio de 2024, cuando Mendoza relató que había encendido una vela y rezado frente a la imagen pidiendo por la aparición de Loan Peña y de otra nena que en ese momento estaban desaparecidas. Según su testimonio de entonces, había ingresado al oratorio cerca de las 13:15 y encontró el rostro de la Virgen cubierto por manchas que parecían lágrimas de sangre.
Hasta el momento, la Iglesia de Salta no reconoció oficialmente estos hechos como fenómenos sobrenaturales, algo que también ocurrió con los episodios anteriores.



