Sergio Candel, un hombre que sabe de discos
A los 51 años, Sergio Candel es un querido y respetado DJ de San Rafael. Se muestra como un tipo simple, amante de su familia, los amigos y de la buena música (la “de antes”).
¿Qué sería de la vida sin música? Es casi inimaginable un mundo sin esa energía que surge de los buenos acordes. Más allá de los compositores y de los intérpretes, hay personas que también trabajan con y para la música, en este caso nos referimos a los DJ.
Miles de sanrafaelinos y turistas alguna vez bailaron al ritmo de la música que Candel colocaba en bares, boliches, casamientos, cumpleaños de 15 y fiestas de todo tipo. Se trata de un hombre con gran conocimiento sobre los gustos de la mayoría (y también de las minorías) y siempre provisto de archivos con todo tipo de temas, pasando por los retro, los clásicos, los modernos, los pegadizos, los comerciales, los de moda.
Más que autodefinirse como “DJ” (disk jockey), Sergio prefiere decir simplemente “paso música”. Se trata de un trabajo que comenzó a realizar hace alrededor de 38 años. Él viene de una época en la que los DJ no eran estrellas globales con más horas arriba de los aviones que los Rolling Stones, eran los 70, la época de oro del rock que crecía de la mano de músicos del viejo continente y de los argentinos que se animaban a romper el statu quo.
Cuenta que poco después de terminar la primaria y con la intención de juntar algo de dinero, comenzó a trabajar en una disquería que había cerca de la vieja terminal de ómnibus, cuyo dueño era Pedro Fernández, a quien le ayudaba a colocar equipos, entre otras tareas. “Él ponía música y yo lo acompañaba, siempre fue mi hobby. Desde los 7 u 8 años le ayudaba a mi mamá en el negocio para comprarme un disco de vinilo todos los sábados”, recuerda. Aquellos discos que compraba eran de Los Iracundos y otros artistas nacionales y de los internacionales como Supertramp y The Beatles entre otros. “Gracias a Dios siempre tuve buen gusto para la música”, dice entre risas.
Durante una fiesta en el Belgrano Club, hace muchos años, el disk jockey tuvo una descompensación y Sergio quedó “a cargo” de la música. “Me pusieron atrás de las banderas y el mostrador me llegaba a la pera y arranqué… y no hemos parado desde esa época hasta ahora”, expresó. Tuvo la posibilidad de trabajar durante un tiempo con el DJ Alejandro Pont Lezica, alguien muy conocido y respetado en ese ambiente; también conoció en Buenos Aires a Beto Adaro, un colega sanrafaelino con quien se fue a Italia a trabajar.
Actualmente es DJ en muchos eventos que se realizan en el Belgrano y en el multiespacio Vecchia Terra, entre otros lugares, donde trabaja junto a su hijo Facundo Candel, quien va creciendo en el ambiente de la mano de su padre, verdadero conocedor del oficio.
Además de estar a cargo de lo más importante que tiene una fiesta, Sergio Candel trabaja en la tienda de electrodomésticos Amancay, donde es el “experto” en el sector destinado al sonido (instrumentos, minicomponentes, electrónica, parlantes, etcétera).
Su vida gira tanto en torno a la música, que justamente “desenchufarse” de la rutina para él, es no escucharla. Cuenta que cuando llega a su casa después de un día intenso de trabajo, simplemente se relaja y disfruta de sus seres queridos. Cabe decir que Sergio, además de Facundo, tiene una hija, Alma, de 6 años y está casado con Gabriela.
En el auto escucha música retro, la que más disfruta y la que hace que, por ejemplo, una fiesta retro exceda lo netamente laboral. “A mí me gusta mucho la de antes, yo siempre digo que tuve la suerte de nacer en la época de la mejor música, donde todo brillaba, donde todo era muy bueno”, asegura.






