Pedirán control de alcoholemia para los choferes de taxis
Fue confirmado por el presidente de la asociación que los nuclea. El accidente del pasado domingo en San Rafael caló hondo entre los propietarios, que tienen temor a que esto se repita.
Según informó diario uno, el presidente de la Asociación de Taxis y Remises del Sur de Mendoza (A.Tar.Sur), Alberto Peñalver, fue contundente y dijo que “vamos a hablar con la Policía para que se pare a los taxis y se le realice el control de alcoholemia a los choferes”.
Es que después del accidente de tránsito ocurrido el domingo cuando el chofer Maximiliano Perra (25) atropelló a Adriana Vanesa Maugouber y el examen de alcoholemia le dio positivo, los propietarios pusieron el grito en el cielo porque, según Peñalver, “esto salpicó a todos y no todos somos iguales”.
En este complicado escenario, el dirigente mencionó que “se ha puesto en duda el comportamiento de todos los choferes” y por eso “nos vamos a reunir todos los propietarios para pedirle a la Policía que se hagan alcoholemias durante el día y, sobre todo, los fines de semana por la noche”.
El accidente también trajo consecuencias para los propietarios porque uno de ellos, el dueño del taxi que conducía Maximiliano Perra, tendrá que enfrentar ahora una probable demanda civil por el choque que dejó internada a Adriana, que lucha por su vida en la Unidad de Terapia Intensiva del Schestakow.
“Para nosotros que somos choferes profesionales la tolerancia para la ingesta de alcohol es cero y esta situación no la cubre el seguro”, recordó Peñalver, quien aseveró que “estas conductas ponen en peligro el patrimonio de los propietarios, por eso queremos que a los taxistas se les realice los controles para evitar que esto, que nunca ocurrió, se pueda repetir”.
En este contexto, no dejó de mencionar el malestar que el accidente provocó entre los choferes y los propietarios, que no salen de su asombro por la inconducta que tuvo Perra al ingerir alcohol antes de conducir el taxi.
“Lamentablemente este tipo de hechos pone un manto de sospecha a todos los choferes y se han dicho muchas cosas en los medios que nada que ver, por eso creemos que el control nos va a beneficiar a todos para que se disipen las dudas sobre el resto de los trabajadores”, explicó el presidente de la asociación que nuclea a los propietarios de este servicio público.
En cuanto a la situación del dueño del vehículo, señaló que “cuando ocurrió el accidente estaba de viaje por Europa y ahora regresó para evaluar la situación junto al abogado de la asociación” y agregó que “está muy preocupado porque ante una posible demanda civil puede perder su patrimonio”.
En este sentido hay que tener en cuenta que la joven atropellada tiene apenas 21 años y puede quedar incapacitada por el resto de la vida, un costo que civilmente deberá afrontar el imputado o el dueño del taxi que es responsable solidario.
“En estos casos lo más importante es la vida de esta joven y eso también nos preocupa”, dijo Peñalver y aseguró que “esto es un hecho aislado que lamentablemente nos salpicó a todos y por eso el malestar que tenemos”.
Lo cierto es que también intentamos hablar con Pablo Nedic, delegado de la zona Sur del Sindicato de Obreros de Taxis de Mendoza, pero por cuestiones laborales no se pudo concretar la entrevista.
Este lunes se reunirán los propietarios de los taxis para definir la estrategia a seguir y pedir una reunión con la cúpula policial para solicitarle los controles de alcoholemia a los choferes.
La idea según Peñalver es que “los empiecen a parar a cualquier hora del día, no importa si están con pasajeros o no para que se les realice el control como a cualquier automovilista” y confirmó que “el chofer que participó del accidente ya no trabaja más en esa unidad”.
Más datos
Perjuicio. Una licencia para tener taxi cuesta más de un millón y medio de pesos, una suma que no alcanzaría para pagar una demanda civil a la víctima que fue atropellada.
Aislado. Según Alberto Peñalver, “nunca tuvimos un episodio parecido y esto se trató de un hecho aislado porque todos los choferes saben que no pueden ingerir alcohol cuando están trabajando”.
Fuente: Uno San Rafael



