¡Orgullo técnico malargüino! Estudiantes de la Escuela Minera producen biodiésel de alta calidad a partir de aceite usado
El combustible ecológico, fruto de un proceso científico riguroso, fue probado con éxito en un generador, evidenciando el talento y la innovación de la juventud de Malargüe.

La comunidad educativa de la Escuela Técnica N.º 4018 “Manuel Nicolás Savio” celebra un logro que marca un antes y un después: estudiantes de la orientación Industrias de Procesos consiguieron transformar aceite vegetal usado en un biodiésel de excelente rendimiento, combinando conocimiento técnico y conciencia ambiental.
Este proyecto, desarrollado por alumnos de 5.º y 6.º año, trasciende la práctica escolar para convertirse en una auténtica propuesta de sostenibilidad que involucra a toda la ciudad.
Según informó Malargüe a Diario, la directora del establecimiento, Carolina Peña, expresó su orgullo por el trabajo de los estudiantes:
“Este es un logro que nos llena de esperanza. Lo que nuestros alumnos han demostrado no es solo conocimiento técnico, sino también compromiso con el medio ambiente. La educación técnica se consolida como una herramienta real para el cambio social. Ver cómo aplican la ciencia para crear un combustible más limpio nos emociona profundamente.”
De residuo a recurso
El proyecto se basa en los principios de la economía circular, recolectando aceite vegetal usado de locales gastronómicos y transformándolo en biocombustible dentro de las instalaciones de la escuela.
El procedimiento técnico comprende varias etapas:
- Purificación: el aceite es filtrado, decantado y sometido a un proceso de desgomado con reactivos que eliminan impurezas y mejoran su calidad.
- Transesterificación: la fase clave, en la que el aceite purificado se calienta a unos 67 °C y, mediante una reacción química, los triglicéridos se convierten en ésteres metílicos (biodiésel) y glicerol, un subproducto con potencial de uso industrial.
- Control de calidad: los alumnos realizan ensayos de densidad, pH y acidez tanto del aceite como del biocombustible, asegurando que el producto final cumpla con los estándares requeridos.
Energía limpia comprobada
El miércoles se vivió el momento más esperado: el biodiésel fue probado en un generador eléctrico, que funcionó sin inconvenientes y con un rendimiento sobresaliente.
La prueba demostró no solo la viabilidad del combustible, sino también su menor impacto ambiental, al emitir menos gases contaminantes que los combustibles convencionales.
La directora Peña destacó especialmente el acompañamiento de la ingeniera Natalia Pavez, su equipo técnico y la bromatóloga Florencia Poblete, quienes trabajaron durante cuatro años para hacer realidad este proyecto.
Este logro educativo y científico refuerza el compromiso de la Escuela Técnica con el cuidado del ambiente, la innovación y el trabajo comunitario, consolidando a Malargüe como un referente en educación técnica y sostenibilidad.













