Juan Román Riquelme disolverá el Consejo de Fútbol y sumará un manager
Tras una nueva derrota en la Liga Profesional, Juan Román Riquelme tomó una decisión clave: Boca Juniors desarma su Consejo de Fútbol y prepara una profunda reestructuración que incluirá la incorporación de un mánager.

La crisis deportiva que atraviesa el club aceleró una de las medidas más relevantes desde que Riquelme asumió la presidencia. La caída frente a Huracán fue el detonante que llevó a desactivar una estructura que fue central durante su gestión.
Cascini y Serna, fuera del club tras la derrota con Huracán
El Consejo de Fútbol, conformado por Raúl Cascini, Mauricio Serna y Marcelo Delgado, fue desmantelado formalmente luego de una reunión en el estadio Tomás Ducó. Allí se confirmó el fin del ciclo para dos de los tres integrantes.
“Fue una determinación sin maquillaje, no se los reubicará en otras funciones”, indicaron fuentes cercanas a la dirigencia. Cascini y Serna dejaron de pertenecer al club, mientras que Delgado —de estrecha relación con Riquelme— continuará, aunque con un rol más acotado.
La derrota frente al Globo fue solo una más en una serie de resultados adversos que alejaron a Boca de la pelea en cuatro de los cinco torneos del año. Esa seguidilla de frustraciones terminó por quebrar el modelo impulsado por el propio Riquelme al asumir la conducción del club.
Nuevo modelo dirigencial: Boca tendrá un mánager
Riquelme ya piensa en el próximo paso: designar por primera vez en su ciclo a un mánager. Aunque aún no hay una decisión confirmada, entre los nombres que se barajan aparecen Carlos Fernando Navarro Montoya, José Néstor Pekerman y el Beto Márcico. De todos modos, no se descarta que surja una alternativa inesperada.
El nuevo esquema apunta a ordenar la interna del plantel, donde las diferencias se hicieron cada vez más visibles. Las indefiniciones sobre algunos futbolistas apartados y el desgaste en la relación con el vestuario reflejaron el agotamiento del formato anterior.
Desde el entorno del presidente afirman que esta transformación busca “oxigenar” el clima institucional, responder a las críticas de los hinchas y mostrar una capacidad real de autocrítica. Se espera que la figura del futuro mánager tenga peso directo en la vida diaria del club, en el armado del plantel y en la elección del cuerpo técnico.



