Hoy se define si sigue presa Julieta Silva
El examen psiquiátrico estableció que la acusada de atropellar Genaro Fortunato es “narcisista, manipuladora y no tiene sentimiento de culpa”
Hoy es un día clave para Julieta Silva, la joven que atropelló y mató a su novio -Genaro Fortunato- a la salida de un bar en San Rafael, ya que la Justicia define si le dictan o no prisión preventiva. La audiencia se llevará a cabo durante la mañana y estará a cargo del juez de Garantías Pablo Peñasco. El magistrado deberá resolver si la imputada queda libre o si continúa el proceso en prisión. También se discutirá si se trató de un asesinato o una muerte accidental.
Por lo pronto, hay varios elementos que complican a la acusada. El primero es la declaración de testigos, quienes sostienen que vieron a Silva y al rugbier mientras discutían dentro del boliche. “Aceleró y le pasó por encima como si nada”, declaró un cuidacoche. El “trapito” dijo que vio cuando el joven cayó en la ruta por el movimiento del vehículo y cómo, tras conducir unos 150 metros, Julieta Silva hizo una maniobra en “u”, regresando sobre el carril en el que el joven estaba tirado, y lo arrolló con su Fiat Idea. El relato fue ratificado por otro testigo, un odontólogo, que estaba a pocos metros.
Otro de los aspectos que marcarían el destino de la imputada es una pericia psiquiátrica que justo se conoció ayer. De acuerdo con el examen, Silva es una persona tendiente a tener reacciones violentas y a no poder contenerse ante situaciones de ese tipo. Para los peritos la imputada es una persona “egocéntrica, sin sentimientos de culpa, antisocial e histriónica”.
Entre otros detalles, la pericia concluyó que Silva tiene “escasez de frenos inhibitorios y existen rasgos de violencia en su personalidad”. Hace referencia además al “narcisismo” y a una “inclinación a la manipulación”. Pero el punto más importante es el que destaca que puede ser “peligrosa para otras personas”. Y justamente este es el punto que podría complicarla aún más y mantenerla tras las rejas.
Según fuentes de la investigación reseñadas por la prensa local, la intención de la acusada es volver con sus hijos, dos niños de 5 y 10 años, aunque el juez puede considerar que no están dadas las condiciones para que vivan con su madre, sobre todo después del dramático episodio. Silva hoy está acusada de “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía”.
En cuanto a la defensa, la única carta que le queda a Silva es la pericia oftalmológica que concluyó el viernes en un consultorio privado. Como lo hizo desde un principio de la investigación, la falta de agudeza visual de Silva será la principal estrategia.
Sin embargo, desde la justicia sostienen que la coartada carece de fuerza y la suerte de Silva está echada. Fortunato había quedado tendido sobre un camino bajo una luminaria, que según el cuidacoches, lo alumbraba y daba perfecta visibilidad. Además, aunque había llovido en el momento de la tragedia, según el testigo lloviznaba casi nada.




