Felisa Vega: Una vida en fotografías
Si se habla de fotografía en San Rafael, difícilmente no se la tenga en cuenta: Felisa Vega y su familia son un ejemplo de trabajo, y dentro del mágico mundo de la fotografía, referentes indiscutidos del sur mendocino. El estudio que poseen se convirtió en un espacio en el que se puede ver pasar la historia del departamento. Dueña de una memoria envidiable, Felisa da orgullo a sus seres queridos y a la comunidad toda.
Felisa Salcedo (viuda) de Vega es una mujer que recientemente –y muy orgullosa– cumplió 85 años, de los cuales más de 57 se los dedicó a la fotografía, actividad que aún realiza en su estudio de avenida San Martín 247.
Explicó que todo empezó porque a comienzos de la década de 1960, su suegra que tenía un almacén sufrió enormes traspiés económicos que perjudicaron a la familia completa. El esposo de Felisa, Alberto Vega quien –destaca ella– “era muy inteligente”, vio en la fotografía una posible salida a la crisis que atravesaban. “Había una cámara que le habían regalado a mi marido. Nació mi primer hijo, Gustavo, y mi marido le empezó a sacar fotos con esa cámara. Le mostró las fotos a los vecinos y ellos le pidieron que les sacara a ellos, sus hijos o sus nietos… y ahí empezamos a sacar fotos”, relató.
Alberto que era un gran lector, se ayudó de revistas especializadas de las que extrajo además, direcciones postales de fotógrafos de diversos lugares del mundo a los que les escribió y de los que, de manera desinteresada y muy solidaria –destaca Felisa– recibió respuestas que le fueron de enorme utilidad. Así pudo armar su laboratorio, el que si bien era muy rudimentario por falta de recursos económicos, contaba con los elementos necesarios para hacer un trabajo eficaz. “El laboratorio lo hicimos en un baño viejo. Por ser fotos en blanco y negro, para los revelados se usaban luces amarillas y rojas”, recuerda y añade que la gran mayoría de sus conocimientos los obtuvo a través de su esposo.
Peter Gowland, un desinteresado fotógrafo de Santa Mónica, Calafornia, les contestó las cartas y les explicó cómo realizar fotos en exteriores (con luz natural) más allá de las clásicas fotos-carnet, convirtiéndose así en los primeros de San Rafael en hacer ese tipo de trabajos. “Por consejo de Peter, tenemos archivados los negativos de los años 1961 y 1962”, señaló Felisa.
Como no podía ser de otra manera, uno de sus más queridos hobbies es, claro, sacar fotos artísticas. En ese caso, de paisajes que toma cuando va al campo.
Si bien el paso de los años hizo que la tecnología cambiara y las cámaras analógicas con rollos dejaron su lugar a las digitales que permiten fotografiar y borrar casi inmediatamente si la imagen no gusta, Felisa admite que aún le cuesta apretar el obturador si no está segura de que la foto que va a tomar está bien enfocada y que cuenta con la estética propia de un buen trabajo. “Yo no disparo si no estoy segura de que me va a gustar lo que voy a sacar. Tengo el rollo metido en la cabeza. Con la digital vos sacás y después elegís, antes no, el rollo tenía 36 fotos y costaba plata, entonces sacar por sacar, no, no puedo”, dice.
Es imposible saber cuántas personas posaron delante de las cámaras de Felisa Vega, ni siquiera ella lo sabe. En su estudio de avenida San Martín hay prácticamente un museo con la historia de San Rafael contada a través de imágenes de todo el departamento; a eso hay que sumarle paisajes, fotos de expresidentes que pasaron por allí, como Arturo Illía y Raúl Alfonsín, exgobernadores, exintendentes; actores como Patricio Contreras, Jorge Corona, y Federico Luppi (entre muchos otros); reinas de la Vendimia mandato cumplido, y otras personalidades locales.
Felisa Vega, por supuesto que con su esposo mientras la acompañó en su vida y con la presencia actual de su querida familia, ha participado en diversas exposiciones y por su trabajo y rica trayectoria, recibió múltiples reconocimientos, incluyendo uno que entrega la Legislatura de Mendoza, lo cual es sólo una más de las tantas muestras de afecto recibidas a lo largo de una carrera que lo único que hizo siempre, fue crecer y seguir adelante.







