En San Rafael ya se siente el aumento del 10% en los productos panificados
Según datos brindados por la Asociación de Industriales Panaderos, el pan miñón de $36,80 cuesta ahora $40,50, las tortitas comunes por docena de $47,60 pasaron a $52,50 y las facturas comunes de $64,20 cuestan ahora $70,80. Lógicamente esos no son valores estáticos, sino que los comercios que redistribuyen, colocan una ganancia que los encarece esta comida básica aún más.
El pan y sus derivados, conforman un alimento básico en cualquier comunidad. Sin embargo, el aumento en su precio repercute en el consumo, especialmente aquellos panificados que requieren de mayor cantidad de materias primas y mano de obra (medialunas, masas finas y otras delicias).
A partir de esta semana el kilo de pan y sus derivados y especialidades aumentó un 10%. Tras la reunión que mantuvo la comisión directiva de la Asociación de Industriales Panaderos se decidió prácticamente por unanimidad la necesidad del aumento.
Principalmente han incidido en esto los aumentos que se venían dando y que repercuten de manera directa en la formación del precio del producto final. Con esto nos referimos a combustibles, impuestos municipales y especialmente, una suba del 15% en la harina, además de que se cerraron paritarias con un 14% más en sueldos.
Cabe decir que hay preocupación por la baja en el consumo existente. Desde la nombrada asociación aseguran que si bien el aumento debería haber sido mayor, se decidieron esos montos para no repercutir tanto en el bolsillo de los consumidores.
Notan que si bien el pan de cada día se sigue consumiendo, la baja está en los derivados y especialidades lo que denota una retracción en las ventas.



