Emocionantes palabras del Doctor Gonzalo Herrera tras recuperarse de coronavirus
El doctor sanrafaelino Gonzalo M. Herrera, realizó tres publicaciones en su página de Facebook luego de recuperarse de covid-19, y nos tomamos el atrevimiento de publicarlas en nuestra página porque realmente nos emocionaron. ¡Felicitaciones doctor! y gracias por el mensaje.
Las palabras del Doctor Herrera
Hola a todos. Un día, 7 de septiembre, fui diagnosticado con covid 19, o sea tenía Coronavirus, había empezado el día anterior con febrícula y decaimiento. Fue un día diferente, triste, ese virus, que leíamos y aprendíamos, que había empezado a atacar a la humanidad, tan lejano a mi tierra, hoy estaba en mi cuerpo, lentamente.
Me había preparado, deporte, buena alimentación, pensamientos positivos. Me aísle automáticamente, cuando supe que el contacto cercano mío, compañera de trabajo, había sido diagnosticado. Miraba los próximos días, con incertidumbre y miedo, lo que podría venir. Durante los primeros 6 días estuve aceptable e inclusive me sentía bien, aunque que un poco agotado. A partir del 7mo dia y coincidiendo con la famosa cascada de eventos inflamatorios, que bibliografía describe, comencé con dificultad respiratoria, una sensación horrorosa de sed de aire, así literalmente. Consulte con mi médico clínico de confianza, aunque quiero aclarar que desde el primer momento el Hospital Shestakow había dispuesto en mi caso, como en todos los casos, el seguimiento por un medico clínico. Mi médico, me organizó rápidamente, la realización de una Tomografía de Tórax, para ver mis pulmones, y apareció la imagen compatible con una neumonía de base del pulmón derecho, imagen que complicaba a mi salud, neumonía por Covid, con muchísimo criterio médico, el y la infectóloga del hospital decidieron mi internación en el mismo, me transforme automáticamente en paciente con neumonía por covid 19. Respire hondo, mire al cielo, y me puse a disposición de mis compañeros de trabajo.
Me vino a buscar, en mi caso, la ambulancia de covid 19. Una sensación de terror inundó mi vida, en cuestión de segundos, el rostro de mi familia, de mis hijos, viendo a su papa irse al hospital, el llanto, el destino, la incertidumbre de que pasaría.
Llegar a la guardia, ver a todos mis compañeros de trabajo atestados, a full, todos, ahí, ayudando, yo era paciente, no intensivista.
Estuve internado tres días, gracias a Dios, sin oxígeno, aunque estuve a punto, me siguieron médicos, enfermeros, personal de cocina, laboratorio, limpieza. Conocí grandes personas, compañero de habitación, que luchaba incansablemente, nos acompañábamos día tras día, noche tras noche, las voces de aliento, el murmullo de los pasillos, las camillas que entraban y salían continuamente, la preocupación de mis compañeros, la medicación endovenosa, subcutánea, el silencio del virus, la respiración dificultosa, lograr saturar, lograr respirar mejor… en fin, un mundo que no pensamos, había llegado, estaba entre nosotros. El llanto de la noche, la plegaria, todo estaba en juego, mis hermanos médicos en terapia intensiva, noticia que me devastó, el aliento de mi compañero de habitación. Otro mundo llego.
Inmensidad de mensajes, llamados, aliento de miles de personas, que muchas ni conocía, rezando en sus credos, elevando una plegaria en sus creencias y vidas. Nunca en mi vida pensé que me pasaría, entendí que los humanos, los argentinos, somos los seres más serviciales del planeta. Me enorgullece ser argentino y haber estado en los pensamientos de miles de personas que estaban en mi vida, de todos lados, ciudades, provincias de donde sea…
Hoy estoy en mi casa y de alta, si, de alta médica, evolucione gracias a Dios, muy bien, gracias eternamente a todos por estar en mi vida, a los miles de mensajes, a mis colegas y amigos, enfermeras, laboratorio, limpieza, cocina, a todos, sector público y privado, vecinos de mi barrio que estuvieron a mi lado.
Podemos vencer esto, solo entre todos, con cariño, con amor, sé que nos cambió a todos la vida, pero podemos, podemos salir adelante en todo, porque somos Argentinos y ningún virus nos va a detener, demostremos empatía y amor por el otro.
Sigamos siendo buenas personas, estudiemos a full, seamos los mejores, al amor ya lo tenemos.
Desde este lunes comienzo a trabajar, renovado, mirando hacia adelante, deseoso de volver.
Desde la noche, antes de cerrar mis ojos, elevo una plegaria, a todas las personas de nuestra tierra, para su pronta recuperación, vivan como si fuera la última vez, aprovechen al máximo sus vidas, estén con sus seres queridos.
Agradezco nuevamente a Dios por mi vida, a todo el mundo que me siguió estos días, a mucha gente nueva que está en mi vida, al universo.
Espero querido hermano, Marcelo Hoffman, y con lágrimas en mis ojos, poder abrazarte nuevamente y decirte que lo pasamos, y estamos nuevamente para enfrentar lo que sea.
Fuerza a todas las familias mendocinas y argentinas, que han perdido un ser querido, mi acompañamiento eterno.
Gracias. Gracias. Gracias. Gracias.
La vida continúa… el mundo sigue su curso, adelante a full.





