Emilia tiene 2 años, es mendocina, padece una enfermedad rara y necesita ayuda para operarse
La pequeña Emilia vive en Lavalle y padece el síndrome de Klippel-Trenaunay-Weber. Los padres necesitan más de 7 millones de pesos para hacerla operar en una clínica de Buenos Aires.
Ella proviene de una familia muy humilde de Lavalle y solicitan la ayuda de todos con una campaña solidaria que les permita sufragar los gastos para realizar un tratamiento con operación incluida en Buenos Aires, por más de 7 millones de pesos.
La niña padece el síndrome de Klippel-Trenaunay-Weber (SKTW) es una enfermedad congénita poco frecuente caracterizada por hipertrofia de un miembro que afecta a los huesos y a las partes blandas, con extensos angiomas planos, várices y otras anomalías vasculares, como fístulas arteriovenosas.
Este síndrome forma parte de las llamadas enfermedades raras, ya que tiene una tasa de incidencia es de 1 en 100.000 personas.
Un mal que necesita pronto remedio y ayuda solidaria
La nena mendocina se llama Emilia, tiene 2 años, y según Ayelén, su mamá, “ella nació ya con este síndrome, que le afectaba un pie, la cola, y parte de la vulva”.
Ayelén destacó que la situación ha empeorado y se ha extendido. “Ya tiene afectado casi todo el costado derecho de su cuerpito” y por eso la necesidad de realizar el tratamiento lo antes posible.
“Aquí nos atendieron muy bien, y lo agradezco, en el hospital Notti, pero no eran especialistas, el tratamiento no dio resultado, y la situación ha empeorado. Averiguamos en todos lados, y el único especialista que encontramos está en una clínica privada de Buenos Aires (Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento S.A.)” explicó la lavallina, mamá de Emilia.
Ayelén explicó que este viernes tuvo una consulta en Buenos Aires para que evalúen las acciones a seguir. “De momento me han pasado un presupuesto, para la operación sola, sin contar las consultas, de 7 millones de pesos. Pero la secretaria que me llamó me dijo que iban a descontar un millón, lo que agradezco enormemente”.
Ayelén relató que vivía en el secano lavallino, y por la enfermedad de la nena se vino más cerca de la villa cabecera de Lavalle, en Costa de Araujo, donde compraron un terrenito y junto a su pareja construyeron una casita. “Nos ha ayudado mucho la Municipalidad de Lavalle, y las delegaciones municipales, como la Gustavo André. Por eso voy a poder viajar el viernes a Buenos Aires. Hemos hecho rifas y otras cosas para recaudar plata”, detalló.
La joven familia vive en forma muy precaria, ya que el papá de Emilia, Pablo Sosa, recientemente ha conseguido estar a prueba en una empresa, y anteriormente era peón rural, con magros ingresos. Por ello necesitan del apoyo económico de los mendocinos para salvarle la vida a su niña, la única hija de la pareja.
Fuente: Diario Uno






