El Volcán Peteroa registró emisión de ceniza y una columna de humo de 250 metros
El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), a través del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV), informó un incremento en la actividad del Complejo Volcánico Planchón-Peteroa, ubicado en el sur de Mendoza. El nivel de alerta técnica continúa en amarillo, lo que indica una actividad superior a la habitual, aunque sin riesgo inmediato de erupción.

Incremento de la actividad
Según el reporte emitido el viernes 3 de octubre de 2025, desde la 1 de la madrugada se detectó un aumento en la actividad superficial del volcán, con emisiones de ceniza fina que formaron una columna de hasta 250 metros sobre el cráter, desplazándose hacia el sureste.
Monitoreo sísmico y de gases
Los registros sísmicos confirmaron la presencia de señales tipo Tremor, vinculadas al movimiento de fluidos dentro del sistema volcánico. Estos episodios, que evidencian incrementos temporales de energía, podrían estar relacionados con una mayor cantidad de gases y presión interna. Desde julio se vienen observando al menos cuatro fases de actividad destacadas.
Asimismo, los sensores remotos identificaron seis eventos de emisión de dióxido de azufre (SO₂) entre el 21 de septiembre y el 2 de octubre. Las columnas de gas, que se intensificaron de manera progresiva, alcanzaron hasta 100 kilómetros de extensión hacia el sur-sureste.
Precaución en la zona de Malargüe
El Planchón-Peteroa se ubica sobre la frontera entre Malargüe (Mendoza) y la Región del Maule (Chile). En territorio argentino es considerado el segundo volcán con mayor riesgo del país, dada su cercanía con zonas habitadas como Las Loicas, Bardas Blancas y la ciudad de Malargüe, además de áreas turísticas como Las Leñas, situadas entre 50 y 100 kilómetros del complejo.
La alerta amarilla se mantiene como medida preventiva. Este estado implica un seguimiento constante y preparación ante posibles variaciones en el comportamiento del sistema, aunque no supone una erupción inminente. El SEGEMAR indicó que, por el momento, los fenómenos esperables son desgasificación intensa, emisiones menores y columnas bajas de ceniza, aunque no se descarta una evolución hacia eventos más energéticos.
Las autoridades argentinas y chilenas continúan en coordinación permanente a través del Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS), priorizando la vigilancia y la información preventiva ante el posible impacto de caída de ceniza en el lado argentino.
Fuente: Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR)


