El riesgo país baja a 553 puntos tras la tregua en Medio Oriente y mejora el clima financiero
La distensión internacional impulsó los bonos argentinos y redujo el riesgo país, acercándolo a niveles que podrían facilitar el acceso al crédito externo.

El riesgo país volvió a ubicarse en torno a los 550 puntos tras la tregua en Medio Oriente, lo que trae algo de alivio al Gobierno
La pausa en el conflicto en Medio Oriente generó un clima más calmo en los mercados globales, lo que impactó de manera positiva en los activos argentinos. En ese contexto, los bonos registraron subas y el riesgo país —medido por JP Morgan— cayó cerca de 60 puntos en los últimos días.
La reducción de tensiones internacionales permitió una mejora en el ánimo de los inversores. Así, el indicador descendió 58 unidades desde comienzos de la semana y cerró en 553 puntos, su nivel más bajo desde el 11 de marzo.
De acuerdo con un informe de IEB, la deuda soberana en dólares inició una recuperación a mitad de semana, impulsada por un mayor apetito global por el riesgo. En ese marco, los títulos bajo legislación extranjera avanzaron 2,9% semanal, mientras que los emitidos bajo ley local crecieron 2,2%. Con estos movimientos, se revirtió la caída observada en el último mes: en lo que va del año, los Bonares acumulan una suba de 2,5%, mientras que los Globales aún muestran un leve retroceso de 2,3%.
Esta mejora en el riesgo país representa un dato favorable para la administración de Javier Milei, ya que abre mejores perspectivas en caso de buscar financiamiento en los mercados internacionales para refinanciar compromisos.
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) señalaron que el nivel actual del indicador lo acerca al rango —entre 400 y 450 puntos— que permitiría recuperar el acceso al crédito externo.
Pese a esto, el equipo económico sostiene que no prevé emitir deuda en el corto plazo. Sin embargo, distintos analistas consideran que esa opción podría ser clave para afrontar los vencimientos previstos para este año y el próximo. Según estimaciones de GMA Capital, entre 2026 y 2027 se concentran compromisos por unos US$14.522 millones en Bonares y Globales.
En tanto, la consultora LCG destacó que la baja del riesgo país es una señal positiva, teniendo en cuenta que buena parte del programa económico depende, en el corto plazo, del ingreso de capitales.
No obstante, advirtieron que el indicador aún se mantiene en niveles elevados, por lo que será fundamental seguir de cerca el equilibrio entre el ingreso de divisas —provenientes del agro, la energía o eventuales emisiones de deuda— y las salidas vinculadas a la dolarización, pagos de compromisos externos, servicios e importaciones.
Los analistas también remarcaron que la evolución de estas variables estará condicionada tanto por el contexto internacional como por las decisiones de política cambiaria a nivel local.
De cara a los próximos días, el foco estará puesto en la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como en factores internos. Entre ellos, se destacan la difusión del dato de inflación de marzo y un eventual encuentro en Washington entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y la titular del FMI, Kristalina Georgieva.



