El retorno de la geografía
Especialistas destacan el rol de la geografía y el ordenamiento territorial para prevenir desastres, reducir vulnerabilidades y mejorar la gestión del riesgo ante fenómenos climáticos extremos.

Frente a la intensificación de eventos hidrometeorológicos extremos como el ocurrido en la comuna de las Condes en Santiago de Chile el pasado 08 de octubre bajo la dinámica de la variabilidad climática y fenómenos como «El Niño», la perspectiva histórica y territorial nos exige una certeza epistemológica innegociable: LOS DESASTRES NO SON NATURALES. Los océanos y la atmósfera manifiestan su dinámica biofísica, pero el desastre se desencadena únicamente cuando dicha energía impacta en territorios donde la sociedad ha acumulado históricamente condiciones de vulnerabilidad y exposición. El fenómeno físico opera tan solo como el detonante de una vulnerabilidad previamente producida por modelos de desarrollo insostenibles.
Es ante esta realidad donde se fundamenta el necesario retorno de la geografía como ciencia de síntesis. Superando el paradigma fisicalista y tecnocrático que concibe al peligro como una anomalía exterior remediable exclusivamente mediante obras ingenieriles, la geografía concibe al riesgo como un proceso socioespacial históricamente construido. Esta mirada permite entrelazar la larga duración de los procesos de poblamiento con el diagnóstico diacrónico y sincrónico situado en las particularidades físicas de los territorios y en las condiciones de vida de las poblaciones expuestas.
El conocimiento geográfico se erige así en el cimiento insustituible de la Gestión Integral del Riesgo de Desastres (GIRD), posicionando al Ordenamiento Territorial (OT) como su auténtico brazo ejecutor. Mediante el análisis multiescalar, la modelación espacial y la cartografía, la geografía convierte el diagnóstico en un proveedor de datos y propuestas para la acción planificada. La geografía y la GIRD permiten abandonar la gestión reactiva de la emergencia y los desastres para consolidar una gestión prospectiva y correctiva capaz de regular los usos del suelo, evitar la generación de nuevos escenarios de riesgo y garantizar la seguridad territorial de las comunidades. Comprender el territorio no es un mero ejercicio cartográfico, sino la comprensión histórica de las dinámicas naturales, económicas y políticas de un determinado lugar.
Referencias
Cardona, O. D. (1993). Evaluación de la amenaza, la vulnerabilidad y el riesgo: Elementos para el ordenamiento y la planeación del desarrollo. En A. Maskrey (Comp.), Los desastres no son naturales (pp. 45-65). LA RED.
Natenzon, C. E., & Ríos, D. (Eds.). (2015). Riesgos, catástrofes y vulnerabilidades: Aportes desde la geografía y otras ciencias sociales para casos argentinos. Imago Mundi.
Wilches-Chaux, G. (1993). La vulnerabilidad global. En A. Maskrey (Comp.), Los desastres no son naturales (pp. 11-44). LA RED.
Por: Lic. Prof. Santiago Mondeja; Esp. Prof. Gabriel Negreira



