El cura argentino que estudió en San Rafael y se encuentra en Gaza resultó herido en un bombardeo
Gabriel Romanelli, párroco de la única iglesia católica en la Franja de Gaza, sufrió heridas leves tras un ataque israelí que dejó muertos y heridos.
El sacerdote argentino Gabriel Romanelli, quien fue herido este miércoles en un bombardeo israelí sobre la Franja de Gaza, cursó parte de su formación en el seminario de El Chañaral, en San Rafael. El ataque alcanzó a la Iglesia de la Sagrada Familia, el único templo católico de Gaza, y dejó al menos dos mujeres fallecidas y varios heridos, según informaron agencias internacionales y fuentes eclesiásticas.
El hecho ocurrió en el barrio de Zaytoun, en la zona sur del enclave palestino, durante una ola de ataques que se intensificaron en las últimas horas. Romanelli, que se encuentra con heridas leves en las piernas, era quien mantenía informado regularmente al papa Francisco sobre la situación en la región.
El Patriarca Latino de Jerusalén, cardenal Pierbattista Pizzaballa, confirmó que el ataque contra la parroquia dejó “dos muertos y seis heridos, dos de ellos graves”, según declaraciones brindadas a la agencia SIR, de la Conferencia Episcopal Italiana.
Gabriel Romanelli, de 54 años, nació en el barrio porteño de Villa Luro y es miembro del Instituto del Verbo Encarnado (IVE), una congregación religiosa con presencia en 11 países del Medio Oriente, dedicada a la asistencia espiritual y humanitaria en zonas de guerra. Con un dominio fluido del árabe, ha desarrollado durante años su misión en Tierra Santa, brindando contención y esperanza a la comunidad cristiana local. Su paso por el seminario de San Rafael fue clave en su formación y compromiso pastoral.
Además del ataque a la iglesia, se registraron otros bombardeos letales en diferentes puntos de la Franja. En la ciudad de Yabalia, al norte, una casa fue atacada y murieron siete integrantes de una misma familia, incluyendo cinco niños. En el campo de refugiados de Nuseirat, la artillería israelí causó al menos cuatro muertes, mientras que en Al Bureij, otras cuatro personas murieron tras un ataque contra su carpa. En Rafah, en el extremo sur, varios edificios residenciales fueron destruidos, y en Zaytoun, otro bombardeo cercano a una escuela causó la muerte de cuatro palestinos.
La escalada del conflicto sigue afectando gravemente a la población civil, sin respetar ni siquiera los espacios religiosos que deberían ser lugares de resguardo y paz. El caso del padre Romanelli resuena con fuerza en la comunidad católica argentina, que sigue con preocupación su estado de salud y la crítica situación humanitaria en Gaza.




