El abogado de Julieta Silva aseguró que su esposo “premeditó todo para separarse”
En una entrevista con Diario Los Andes, el abogado Roberto Castillo —quien asumió recientemente la defensa de Julieta Silva, detenida por presunta violencia contra su esposo Lucas Giménez— afirmó que el denunciante habría amenazado en reiteradas oportunidades a su defendida con “meterla presa” y quitarle a sus hijos.

Según Castillo, Giménez le habría dicho en más de una ocasión: “Mirá que cualquier cosa yo te denuncio, me van a creer a mí y terminás presa sin tus hijos”. El letrado, prometido de la mediática actriz Cinthia Fernández, viajó este lunes a San Rafael para hacerse cargo del caso.
Silva cumple prisión domiciliaria con tobillera electrónica y está acusada de lesiones leves agravadas, privación ilegítima de la libertad agravada y desobediencia a una orden judicial contra su esposo y una de las hijas de él. La mujer, que en 2017 fue condenada a tres años y nueve meses de prisión por el homicidio culposo agravado de su exnovio Genaro Fortunato, sostiene que Giménez habría fabricado un escenario de violencia para obtener ventajas en una eventual separación.
“Construyeron un monstruo”
Castillo relató al diario mendocino que conoció la situación a través de una amiga de Silva y que, al buscar información en los medios, notó que la mayoría de las publicaciones se enfocaban en su causa anterior. “Ahí entendí que se trataba de construir un monstruo”, expresó.
En la entrevista, el abogado señaló que la Justicia ya determinó que Silva no tuvo intención de matar a Fortunato y que no se puede “saciar la sed de venganza social” con una nueva acusación débil en pruebas. Para él, su clienta enfrenta un doble calvario: la tragedia del pasado y ahora un conflicto de pareja que, asegura, fue premeditado por el denunciante.
Una relación conflictiva
Castillo describió el vínculo entre Silva y Giménez, casados desde fines de 2022, como “tóxico” y con conflictos de ambas partes. También mencionó que el hombre tendría denuncias cruzadas con su expareja y una prohibición de acercamiento, mientras que Silva mantenía una buena relación con el padre de sus hijos.
Respecto a la acusación de violencia de género, el abogado prefirió no dar detalles hasta que su defendida declare primero ante la fiscalía.
La denuncia y el video clave
El hecho que motivó la actual causa ocurrió en julio, cuando Giménez llamó al 911 desde el baño de su casa alegando haber sido agredido. Según Castillo, se trató de una discusión breve en la que Silva le impidió salir por una puerta, aunque había otros accesos disponibles.
El abogado cuestionó que la privación ilegítima de la libertad pueda configurarse en esas condiciones y sostuvo que los policías que acudieron al domicilio no constataron lesiones visibles en el denunciante, quien formalizó la denuncia horas después.
Castillo también hizo referencia a un video grabado por Giménez durante la discusión, que para la defensa no constituye prueba suficiente para mantener a Silva privada de su libertad.
Prisión preventiva “excesiva”
El letrado consideró desproporcionada la prisión preventiva y recordó que en su causa anterior Silva cumplió con todas las medidas judiciales. “Acá no tenemos ni un ángel ni un demonio”, opinó, y remarcó que su intención es defenderla de lo que considera “falsas denuncias”.
Mientras tanto, prepara a su clienta para que brinde su testimonio ante la Justicia y, más adelante, pueda contar su versión públicamente.



