Dramático asalto a una familia sanrafaelina en el ingreso a Mar del Plata
Una familia de San Rafael vivió una pesadilla en el ingreso a Mar del Plata: delincuentes escaparon a alta velocidad con la casilla rodante, dejando a dos niños abandonados en la ruta y al resto del grupo bajo amenaza armada.

Un matrimonio sanrafaelino y sus cuatro hijos vivieron momentos de extrema tensión durante un violento robo ocurrido en el acceso a Mar del Plata, sobre la ruta nacional 226. El hecho se registró el lunes por la noche, cuando la familia, oriunda de San Rafael, se desplazaba en una camioneta que remolcaba una casilla rodante.
La secuencia fue particularmente traumática: durante la huida de los delincuentes, dos de los niños —de 6 y 8 años— quedaron solos al costado del camino, lo que generó una profunda conmoción por el nivel de violencia y el peligro al que fue expuesto el grupo familiar.
Jesús David Masmut, padre de los menores, relató lo ocurrido en diálogo con LVDiez. Según explicó, todo comenzó cuando decidieron detenerse unos minutos en la banquina para higienizarse, luego de que no les permitieran usar los baños de una estación de servicio cercana.
“Nos detuvimos, encendimos las balizas y pasamos a la casilla. Ahí vimos a tres jóvenes caminando por la orilla de la ruta y, de un momento a otro, empezó todo”, contó en el programa Opinión. Instantes después, los asaltantes se subieron a la camioneta y escaparon a toda velocidad.
Masmut narró que, en un intento desesperado por evitar que se llevaran a su familia, logró colgarse de la parte trasera del vehículo, siendo arrastrado varios metros. “Iban a más de 120 kilómetros por hora, con la casilla tambaleando, la puerta abierta, mi esposa sin ropa, con nuestro bebé de dos años y una nena de seis. Mientras tanto, mis otros dos hijos quedaron abandonados en el lugar”, describió.
Durante la fuga, el hombre fue amenazado con un arma de fuego mientras intentaba dialogar con los delincuentes. “Les dije que se llevaran el dinero y los teléfonos, pero que me devolvieran el celular para poder comunicarme con mi familia”, recordó.
El recorrido terminó en la zona de San Martín y Carrillo, donde los asaltantes obligaron a Masmut a arrojarse del vehículo en movimiento. Tras el llamado al 911, se activó un operativo policial que permitió ubicar a los dos niños que habían quedado atrás, quienes fueron asistidos por una familia vinculada a una iglesia.
“Ellos corrieron detrás de nosotros unos 200 o 300 metros y una familia conocida los encontró y los cuidó”, explicó. Más tarde, efectivos policiales localizaron la camioneta y la casilla rodante abandonadas en un descampado del barrio Hipódromo, donde se realizaron las pericias correspondientes.



