Denuncian a un supuesto “experto en trading” por captar inversiones con retornos irreales en San Rafael
Un joven de San Rafael, que se presentaba como experto en trading y administraba “Wolf Trading Academy”, fue acusado de ofrecer contratos en dólares con ganancias fijas y operar mediante criptomonedas. Denunciantes aseguran que desapareció hace meses y que no respondió reclamos por los fondos invertidos.

Un sanrafaelino que decía dedicarse profesionalmente al trading quedó bajo la mira de la Justicia tras ser acusado de reunir fondos de particulares mediante acuerdos privados en dólares y compromisos de ganancias mensuales que rondaban entre el 4% y el 5%. El joven, que sería pariente de un reconocido exjugador de fútbol del Sur mendocino, desapareció de los lugares donde se reunía habitualmente con quienes buscaban invertir y desde hace varios meses se desconoce su ubicación. Este medio intentó contactarlo, pero no brindó respuesta.
De acuerdo con los testimonios presentados, el sospechoso ofrecía contratos cerrados que prometían rentas fijas, retirables cada mes, o bien la posibilidad de dejar que los intereses se capitalizaran. Su actividad la difundía principalmente en redes sociales, donde administraba perfiles en Instagram, Twitter y Facebook bajo el nombre “Wolf Trading Academy”, una supuesta academia de formación financiera y bursátil. No contaba con oficina física: su estrategia era reunirse en cafés muy concurridos del centro sanrafaelino, un territorio marcado en los últimos años por el eco de Ganancias Deportivas, el esquema Ponzi que en 2021 explotó en la zona y todavía deja consecuencias.

Las presuntas inversiones se concretaban mediante transferencias de criptomonedas a través de la billetera virtual Lemon Cash. Una de las denunciantes, que trabaja como moza, relató que entregó todos sus ahorros —incluida una herencia recibida tras el fallecimiento de sus padres—, sumando en total unos 8.000 dólares. Según dijo, apenas recibió una mínima parte de lo invertido en concepto de retornos.
La mujer afirmó además que, cuando comenzaron a multiplicarse los reclamos por falta de pagos, el joven aseguró que había sido amenazado por una deuda de 20.000 dólares y que por esa razón se encontraba en Mallorca, España. Esa versión, coinciden los denunciantes, nunca pudo ser comprobada.
Quienes frecuentaban los lugares donde se mostraba habitualmente comentaron que no se lo ve desde hace meses. A su vez, otras personas comenzaron a acercar datos similares: promesas de ganancias garantizadas, acuerdos firmados de manera informal y movimientos de dinero a través de criptomonedas que, al día de hoy, no habrían sido restituidos.


