“Comercio responsable” en San Rafael
En el departamento se está implementando exitosamente un programa que se ideó el año pasado en el Instituto de Desarrollo Comercial (IDR). La intención del mismo es poder acercarle a los comercios de la provincia una herramienta que les permita diferenciarse desde el punto de vista de la calidad.
Juliana Cavagnaro, una de las consultoras que está coordinando la implementación del sello “Comercio responsable”, explicó que la idea fue diseñar un producto que fuera más accesible, fácil de autoimplementar. “Nosotros les damos la asistencia –a los comerciantes– pero ellos pueden implementarlos solos”, señaló y aclaró que los requisitos que se piden están muy vinculados al día a día, a la realidad que les toca vivir.
Para presentarse, simplemente basta con que sea un comercio (que tenga atención al público). “Nosotros trabajamos puntualmente con la parte de atención al consumidor, con lo que tiene que ver con el consumidor final. Es el requisito básico. Tenemos comercios que no tienen empleados (que son sólo sus dueños) hasta comercios grandes con seis o siete sucursales. En el caso de los más grandes, el sello viene a respaldar el trabajo que realiza desde hace tiempo y a los más chiquitos les permite ordenarse”, agregó Cavagnaro.
Cabe señalar que ese sello trabaja sobre seis ejes que llevan una capacitación cada uno. El primer eje es un tablero de comando, en el que se enseña a definir un objetivo (hacia dónde quieren ir, por qué, etcétera); cumplimiento normativo (cumplir con todas las disposiciones legales); satisfacción del cliente (variable básica de calidad); desarrollo del personal (visualizar cuáles son las necesidad del personal con el que se trabaja, o ellos mismos, si se trata de los dueños); responsabilidad social (que piensen en su negocio evaluando el impacto que pueden tener hacia afuera); y medio ambiente (eficiencia energética y control del medio ambiente).
Para obtener este sello, los comerciantes deben capacitarse primero teóricamente y después se trabaja con herramientas concretas a implementar. “La idea es que cada uno cree sus propias herramientas. Como no es lo mismo un comercio con sucursales que uno en el que solo están sus dueños, le damos varias opciones y después cada uno crea la que le vaya a servir”, expresó la consultora.



