Boca vs Racing por el Clausura: un cruce que trasciende una semifinal
Boca y Racing se enfrentan en la Bombonera por un lugar en la final del Torneo Clausura, en un choque cargado de historia, tensión y consecuencias deportivas para ambos.

La Bombonera será escenario este domingo de un enfrentamiento cargado de historia, tensión y consecuencias deportivas. Boca y Racing, dos gigantes del fútbol argentino, definirán un lugar en la final del Torneo Clausura, que se disputará el sábado 13 en Santiago del Estero. El perdedor sentirá el impacto; el ganador quedará a un paso del título.
Aunque durante décadas no fue considerado un clásico feroz, la relación entre ambos clubes está marcada por más de 100 años de encuentros y momentos que alimentaron una rivalidad que hoy nadie discute. Desde tragedias como la muerte de Roberto Basile por una bengala en 1983 en la Bombonera, hasta incidentes como la bomba de estruendo que afectó a Navarro Montoya en 1988 en Avellaneda. También hay capítulos memorables desde lo futbolístico: el 4-3 que Boca revirtió tras ir 0-3 en 1975 o el 6-4 para Racing en 1995 con el Mago Capria en modo imparable.
Este mano a mano será el número 20 entre ambos a nivel definitorio y llega cargado de contexto: el pase a la final y un cierre de año que marcará la planificación de 2025 para cada club.
Boca se juega mucho más que un partido
Para el Xeneize, cerrar el año con un título aparece como la oportunidad de calmar aguas tras una temporada que no estuvo a la altura en el plano internacional. La eliminación en los penales ante Alianza Lima, la caída en Copa Argentina y la despedida temprana del Apertura quedaron atrás: la clasificación a la Libertadores mediante la tabla anual trajo alivio, pero la necesidad de sumar la estrella número 75 es una urgencia. Boca lleva dos años sin vueltas olímpicas, un lapso que pesa en el club.
Racing quiere coronar un año que fue de más a menos
En Avellaneda también sienten que es el momento de dar un golpe fuerte. Pese a no haber logrado la Libertadores, la Sudamericana 2024 y la posterior Recopa ante Botafogo habían dejado un arranque alentador. Sin embargo, la eliminación ante Flamengo volvió a exponer las exigencias de un club que lleva casi tres décadas sin meterse entre los cuatro mejores de América. Y ante Boca, el deseo de victoria se multiplica.
Cómo llega Boca: estabilidad y regresos importantes
Claudio Ubeda encontró regularidad y por tercera vez consecutiva repetirá la formación con un 4-4-2 dinámico, con el desequilibrio de Exequiel Zeballos por las bandas y el doble nueve, aunque Milton Giménez aún genera dudas en la hinchada. La semana dejó buenas noticias: Carlos Palacios se recuperó antes de lo previsto, Ander Herrera estará disponible en el banco junto a Edinson Cavani y Alan Velasco vuelve después de casi dos meses.
Cómo llega Racing: bajas sensibles y dudas tácticas
El triunfo contra Tigre terminó dejando más problemas que certezas: Gastón Martirena y Santiago Sosa fueron expulsados y no podrán estar, golpe duro especialmente por la ausencia del capitán. Marcos Rojo, Bruno Zuculini y Matías Zaracho están recuperados, pero llegan con lo justo. Facundo Mura reemplazará a Martirena, mientras que la vacante de Sosa aún no está resuelta: Costas probó con Zuculini el jueves y con Marco Di Cesare el viernes, cambios que modifican el esquema entre un 4-3-3 o un 3-4-3. En tanto, Santiago Solari jugaría pese a una reciente distensión.
El futuro de los técnicos
Para Gustavo Costas, el escenario está claro: su continuidad no depende del resultado, ya que Diego Milito le ofreció seguir tras la serie ante Flamengo. Sin embargo, la evaluación de la gente pesará. Para Ubeda, en cambio, esta semifinal puede definir su permanencia como técnico principal luego de haber asumido tras el fallecimiento de Miguel Russo. Se presenta con seis victorias al hilo y un triunfo ante el club donde fue campeón en 2001 podría afianzar su ciclo.
Un clásico que promete emociones fuertes
Desde las 19, en una Bombonera repleta, Boca y Racing buscarán el pasaje a la final. Un duelo con historia, tensión, cuentas pendientes y un premio enorme. Uno saldrá fortalecido. El otro quedará marcado. Y el fútbol argentino sumará un capítulo más a una rivalidad que sigue creciendo.



