Artesanías en el Cañón del Atuel
Horacio Pena es un hombre de 51 años que desde hace 4 vive en San Rafael, tras “enamorarse” de nuestro departamento. Realiza artesanías y las vende en el Cañón del Atuel, junto a la majestuosa imagen del lago.
Horacio es de Buenos Aires y si bien hizo muchos trabajos, se dio cuenta de que esas artesanías que comenzó a hacer a los 15 años de edad, le podían servir para vivir y darle de comer a su familia. En armonía, su esposa también trabaja con diversos materiales para fabricar artesanías.
Durante muchos años trabajó en Villa Gesell, pero conoció San Rafael y se enamoró –según dice– no sólo de las bellezas naturales, sino de la amabilidad de la gente y de la tranquilidad de la que no se puede gozar en Buenos Aires. “Se puede trabajar más tranquilo, tiene otros valores San Rafael”, dijo en diálogo con Revista La Ventana.
Aclara que primero vino solo a hacer temporada para ver “cómo era”, y cuando descubrió las virtudes de nuestro departamento, decidió traer también a su familia y radicarse aquí.
Actualmente cuenta con un puesto ubicado estratégicamente en un lugar muy bello, como es el Cañón del Atuel, más específicamente junto a un mirador desde donde el lago Valle Grande se divisa fascinante. Muchos turistas –y sanrafaelinos– que suben hasta allí, se encuentran con los mesones donde se exponen las artesanías de Horacio, entre las que hay collares, piedras de colores, pulseras y duendes de madera, entre muchas otras. “En vez de estar con todo el lío en la zona de la Virgen o más abajo, elegí estar acá que es más tranquilo, con menos tumulto de gente pero pudiendo hacer las ventas más tranquilo”, agregó.
“No tengo que estar encerrado en un oficina, tengo la oportunidad de estar al aire libre, con la naturaleza…”, concluye para la envidia de cualquiera.





