Evocando al gran músico sanrafaelino Luis Pasquier
Hoy vamos a evocar a un gran músico que tuvo nuestro San Rafael, y que como tantos otros era hijo de inmigrantes españoles que llegaron a estas tierras al comienzo del siglo pasado, con el único afán de labrarse un porvenir. Se dedicaron a la agricultura, especialmente a la viña, y el lugar elegido fue el distrito de Cuadro Benegas. De ese matrimonio de laburantes españoles, uno de sus hijos además de trabajar la tierra y dedicarse al estudio, su otra gran pasión era la música.
Luis, tres veces por semana tomaba su bicicleta para recorrer más de 20 kilómetros, para llegar al domicilio del maestro Jesús Felipe Izaguirre para aprender el acordeón a piano. Eran verdaderos sacrificios semanales, pero todo sacrificio tiene su premio y logró su título de teoría y solfeo.
Cuando contaba con veinte años y por consejo del maestro Izaguirre en mérito de sus logros obtenidos, lo convocaron a participar de aquella recordada Orquesta Arizona, aquella que en sus comienzos además de la típica, se caracterizaba también por instrumental música rítmica, y allí es donde empezó a descollar el joven Luis Pasquier.
Aquella primitiva orquesta Arizona estaba compuesta por Carlos Tapia en piano, Dante Falótico en violín, contrabajo José Pérez, En guitarra Lisandro Pereyra Luna, los bandoneones de Ricardo Ortiz y Roberto Roldan Miranda, en batería Tito Alba, acordeón a pino Luis Pasquier y eran vocalistas Rafael Tapia y Juan Carlos De la Riestra.
Fue en esa orquesta donde Luis Pasquier actuó por espacio de 25 años, y junto a los demás integrantes recorrieron todos los escenarios bailables del Sur mendocino.
Luego de disolverse la orquesta Arizona, el maestro Ricardo Ortiz lo convoca a integrar su orquesta, donde tiene como compañeros a Don Fernando Coto, Amador Martínez, Luis Aquindo, Dante Falótico, Tito Alba, Enrique Llambí, Raúl Reynal, José Zapata, dejando de tocar simultáneamente junto con el cese de actividades de la misma, allá por la década del sesenta.
Allá por 1951, se crea en San Rafael, el Sindicato de Músicos, y Luis Pasquier integra la primera Comisión Directiva de dicha agrupación sindical, siendo miembro de la misma por muchos años. También por algunos años fue recaudador de SADAIC.
Por razones laborales, Luis Pasquier se traslada a la ciudad de Mendoza, donde fija su residencia, y es allí donde lo sorprende la muerte hace varios años.
Dejó un recuerdo imborrable este músico, su esposa Gertrudis, sus hijos Sergio, Omar y Andrea Pasquier, y una gran cantidad de amigos que supo conquistar durante su paso junto a la música.
Autor: Edgardo Ponce Cognacg





