Murió el hombre más sucio del mundo: estuvo sin ducharse más de 60 años
Amou Haji, un ermitaño iraní, se ganó el título del hombre más sucio del mundo.
Durante más de seis décadas estuvo sin lavarse debido a que pensaba que podría enfermarse por ello e incluso aseguraba que eso le servía para mantener una salud de hierro. Fuera o no por ese motivo, lo cierto es que ha vivido hasta los 94 años. Según la agencia AFP, falleció este 23 de octubre en Dejgah, un pueblo de la provincia de Fars, al sur de Irán.
Curiosamente, medios locales aseguran que sus propios vecinos le convencieron hace unos meses para que se duchara y su muerte ha llegado poco después. Haji, que no tenía familia, vivía solo en una barraca a las afueras de Dejgha y, por su comportamiento excéntrico, se había ganado el cariño de sus paisanos.
Además de no ducharse, el hombre no comía alimentos frescos, su dieta se basaba principalmente en carne de animales muertos y le gustaba mucho fumar. A veces, incluso varios cigarrillos al mismo tiempo.







