Por una promesa religiosa, una pareja realiza todo tipo de tareas en el predio de la Virgen del Lago
Si bien el Municipio de San Rafael ha realizado algunas tareas en el predio de la Virgen del Lago, la fe “mueve montañas” y quienes se han dedicado verdaderamente con mucho esmero a cuidar del lugar, es un matrimonio que, por una cuestión de fe, decidió hacerlo. Si bien prefieren hacer esto desde el anonimato, accedieron a dialogar sobre ello con La Ventana San Rafael
Cristina Chavero y su esposo decidieron hace un tiempo, esforzarse porque el predio de la Virgen en el parque Mariano Moreno, tuviera las condiciones propias de un espacio para ser disfrutado por turistas y sanrafaelinos, creyentes o no, ya que –como es de público conocimiento– verdaderos delincuentes agredieron mucho la imagen de la Virgen, sin la menor razón valedera.
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| ESTAS SON LAS CONDICIONES EN LAS QUE ENCONTRARON EL PREDIO CRISTINA Y SU ESPOSO |
“Nosotros con mi marido siempre íbamos a la Virgen del Lago, como mucha gente que conocía ese lugar. Había quien incluso iba en carpa a quedarse allí más allá de que ahora no se pueda hacer.
Nosotros lo encontramos en un total abandono, ya sea desde el altar del Virgen que tenía las manos cortadas, estaba baleada (tenía cuatro balas en la panza), y nosotros vimos eso”.
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| SE TRABAJA EN LA CONSTRUCCIÓN DE UNA RAMPA PARA DISCAPACITADOS |
“Las otras grutas donde estaban los santos estaban abiertas y empezó a ir gente de sectas a hacer cosas así, entre los santos, con carne podrida, encontrábamos pelos atados y cosas así. Por una promesa que hicimos con mi marido, le dije ‘sería bonito que mantuviéramos la Virgen, ¿qué te parece si lo empezamos a hacer, la mandamos a restaurar? Tal es así que se mandó a restaurarla, la restauró una chica de Bromatología de la Municipalidad. Nosotros acondicionamos el lugar, lo pintamos y vino otra vez el obispo, nos vuelven a entregar la Virgen y ahora está guardada en una santería, hasta que se termine una obra que hay que hacer de rejas adelante”, recordó.
Más allá de que la Virgen no está, el trabajo de esa gente ha seguido, pintaron la entrada gracias a donaciones y dejaron un lugar mucho mejor.
Fue tal la labor que esta pareja hizo, que funcionarios comunales los invitaron a “hacerse cargo” de ese espacio, lo cual ellos tomaron de buena fe, con felicidad y ad honorem. “No tenemos nada político, no tiene nada que ver con nosotros”, aseguró y añadió: “Cortamos el pasto, nos toca el riego los días viernes desde las 9 de la noche hasta el sábado a las 9 de la mañana. Nosotros somos gente grande, pero vamos y lo hacemos lo mismo”, destacó con humildad. A pesar de no contar con bomba o motoguadañas, la labor es excelente.
La fe los ha llevado a limpiar mucho más que los metros cuadrados que rodean a la Virgen, enfocándose también en el lago, ya que la idea es que con el tiempo, vuelva a ser un lugar donde la gente pueda concurrir a pasar un buen momento.









