San Rafael: un hombre fue condenado por golpear y amenazar de muerte a un policía
El hombre fue sentenciado a un año de prisión mediante un juicio abreviado y declarado reincidente. El episodio ocurrió durante un procedimiento policial en calle Matienzo y quedó registrado por las cámaras del patrullero.

Un hombre identificado como Nahuel Ferrada fue condenado a un año de prisión efectiva por amenazar de muerte y agredir a un efectivo policial durante un procedimiento en San Rafael. La sentencia se dictó mediante un juicio abreviado, apenas 12 días después del episodio. Además, la Justicia lo declaró reincidente.
El hecho ocurrió el domingo 18 de octubre, alrededor de las 20, en calle Matienzo. Según la reconstrucción del procedimiento, dos personas se encontraban sentadas en la vía pública cuando fueron observadas por efectivos policiales que patrullaban la zona.
Los uniformados continuaron inicialmente con su recorrido, dieron una vuelta a la manzana y regresaron para identificar a las personas. Sin embargo, cuando solicitaron la documentación, Ferrada reaccionó violentamente y golpeó de un puñetazo a uno de los policías.
Además de la agresión, el hombre amenazó al efectivo con atacarlo cuando estuviera fuera de servicio e incluso con quitarle la vida.
Tras el episodio, Ferrada intentó escapar corriendo, pero fue alcanzado y detenido por los uniformados a los pocos metros.
El policía agredido sufrió una lesión en el labio, aunque decidió no impulsar una acción penal por las lesiones. Por ese motivo, la investigación judicial se concentró en las amenazas.
La causa quedó en manos del fiscal Javier Giaroli, quien avanzó con la imputación. Finalmente, el acusado aceptó resolver su situación mediante un juicio abreviado, un procedimiento que permite llegar a una condena sin necesidad de desarrollar un debate oral.
Como resultado, recibió un año de prisión de cumplimiento efectivo y fue declarado reincidente, condición que está vinculada con la existencia de condenas anteriores.
Uno de los elementos importantes para esclarecer lo sucedido fue que toda la secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad instaladas en el patrullero. Las imágenes permitieron documentar el procedimiento de identificación, la reacción del acusado y las circunstancias en las que se produjo la agresión y las amenazas.
De esta manera, el proceso judicial concluyó apenas 12 días después del hecho, con una condena que deberá cumplirse en prisión.



