Tití Fernández recordó a su hija Soledad el día que hubiera cumplido 39 años y le hizo un pedido especial: “Será una señal”
El periodista le dedicó un emotivo mensaje en redes a la joven que murió en Brasil durante la cobertura del Mundial 2014.

En medio de la expectativa por el partido de la Selección argentina ante Suiza por los cuartos de final del Mundial, Tití Fernández compartió un sentido homenaje a su hija María Soledad Fernández, quien hubiera cumplido 39 años. La joven perdió la vida en 2014, durante la cobertura del Mundial de Brasil, en un accidente que marcó para siempre a la familia.
El periodista publicó en Instagram una foto junto a Soledad y su esposa Nora, acompañada por la canción “Un ángel para tu soledad” de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota.
“Feliz cumple Sole, hoy son 39 bombón y van 12 que no podemos brindar y apagar las velas juntos”, escribió Fernández, en un posteo que rápidamente sumó cientos de mensajes de apoyo.
Y agregó: “Mi amor, sos mi amuleto para la Selección, te voy a seguir pidiendo que nos ayudes. El otro día después de la hazaña contra Egipto un seguidor te bautizó ‘Sole de los milagros’ y a partir de ahora así te voy a nombrar”.

Además, Tití contó que el cruce ante Suiza tiene un significado especial para él. El 1° de julio de 2014, Argentina venció a ese rival con un gol agónico de Ángel Di María en tiempo suplementario. Ese día, padre e hija compartieron su último abrazo en la cancha de San Pablo.
“El último abrazo y el último beso que le di a Sole fue en San Pablo, después del partido que le ganamos a Suiza en tiempo suplementario con un gol de Di María sobre la hora. Y no la volví a ver nunca más. Mañana jugamos contra ellos. Será una señal, no sé. Yo elijo creer”, recordó el periodista.
El mensaje cerró con la dedicatoria que Fernández repite desde hace 12 años: “Feliz cumple hijita de nuestro corazón. Mañana te pido por la Selección. #teamamos #nuncatevamosaolvidar”.
El accidente en Brasil y el dolor que no se apaga
Soledad tenía 26 años y acompañaba a su papá en la cobertura del Mundial de Brasil cuando, el 2 de julio de 2014, sufrió un accidente fatal en la ruta BR-381, a la altura de Oliveira, en Minas Gerais. Viajaba de San Pablo a Belo Horizonte cuando ocurrió el siniestro.

La noche anterior, padre e hija se despidieron en la cancha con un beso y un “Chau pa, hasta mañana”. Al día siguiente, Fernández la esperó en el desayuno, pero en su lugar apareció el camarógrafo Negrito Carneiro con la noticia más dura de su vida. “Me paralicé, empecé a gritar que no podía ser, que no podía haber muerto mi hija, que era un error, pero era verdad”, relató tiempo después.



