Qué recaudos se deben tomar con la planta ‘lengua de suegra’: ¿Es venenosa?
La lengua de suegra, conocida científicamente como Sansevieria trifasciata, es una de las plantas ornamentales más elegidas para decorar interiores gracias a su resistencia y estética.
No obstante, es importante conocer ciertos cuidados antes de incorporarla al hogar, especialmente si hay niños o mascotas.
Esta planta contiene saponinas, compuestos naturales que actúan como mecanismo de defensa y que, si bien no representan un peligro para los adultos, pueden generar malestares en caso de ingesta accidental por parte de niños o animales. En los más pequeños, puede provocar vómitos y dolores abdominales, por lo que se recomienda mantenerla fuera de su alcance.
Cómo ubicarla de forma segura
Especialistas en botánica y salud doméstica sugieren evitar colocar la lengua de suegra en zonas de juego o dormitorios infantiles. En cambio, proponen ubicarla en estantes altos, macetas colgantes o sobre cenefas, donde esté alejada del contacto directo con los más vulnerables.
Además, al manipularla es conveniente usar guantes, ya que las saponinas también pueden causar irritaciones cutáneas si se entra en contacto con la savia de la planta.
¿Y si hay mascotas en casa?
Veterinarios advierten que en perros y gatos la ingesta de partes de esta planta puede generar síntomas más severos, como vómitos, diarrea, salivación excesiva e incluso somnolencia.
Por eso, si decidís tener una lengua de suegra en casa, lo ideal es ubicarla en lugares donde las mascotas no puedan acceder. Así, podrás disfrutar de sus beneficios decorativos y purificadores sin comprometer la salud de quienes viven en el hogar.





