Piden un trato más respetuoso hacia madres de niños fallecidos antes, durante o después del parto
La Concejal Fabiana Esperanza, haciéndose eco de una iniciativa de la Agrupación “Rugido de Esperanza”, solicita a la dirección del Hospital Teodoro J. Schestakow, contemple la posibilidad de disponer de una habitación, fuera del piso de maternidad, para ubicar a las madres cuyos hijos han fallecido antes, durante o después del parto.
En el mismo proyecto se establece que se vería con agrado la conformación de un grupo interdisciplinario de profesionales a fin de asistir a los padres que han sufrido la pérdida de sus hijos en el nosocomio.
En nuestro departamento, existe una Agrupación denominada “Rugido de Esperanza”, formada por un grupo de madres que ha tenido que soportar la difícil situación de perder a sus bebés. Este se forma con la intención de ser un grupo de ayuda mutua para padres de bebés fallecidos durante el embarazo, en el parto o después de nacer.Entre las actividades que despliegan, debe destacarse la labor de concientización, y trasmisión de conocimientos y experiencias para que la sociedad en general pueda tener una mayor comprensión de lo que supone la pérdida de un hijo.
En los fundamentos del proyecto se expresa “los padres que reciben esta terrible noticia, se debaten entre la confusión y el más profundo dolor, siendo habitual que se hallen en estado de shock, preguntándose por qué les ha sucedido, y qué podrían haber hecho para evitarlo”.
En el caso de que el bebé haya fallecido antes de haber nacido, las madres se ven en la posible situación de tener que dar a luz a su bebé, momento especialmente difícil si tenemos en cuenta que el nacimiento es un proceso que asociamos con la vida, y no nos resulta concebible hallar en él la muerte. Aún a pesar de lo doloroso de la situación, el proceso del parto puede ser una experiencia que ayude a los padres a reconciliarse consigo mismos, a despedirse de su bebé de manera serena, y a favorecer, en comparación con un legrado o una cesárea, una mejor recuperación física posterior de la madre. Un parto acompañado de manera contenida, amorosa y sobre todo respetuosa puede constituir una valiosa herramienta que contribuya a que la madre se sienta dueña del proceso, vinculada, sin presión y sobre todo tenida en cuenta.
En otros casos, los padres deben enfrentarse a la noticia de que su hijo no vivirá mucho tiempo, y deben despedirse de su bebé cuando aún apenas le han dado la bienvenida.
En cualquier caso, es importante poder estar con su hijo tanto como deseen, despedirse con calma, de manera íntima, en un lugar cálido fuera del resto de miradas y sin interrupciones.
“Es primordial ofrecer a los padres toda la información que necesiten sobre el proceso por el que van a pasar, de manera clara, concisa y con la mayor sensibilidad posible. Esto hará que, a pesar del dolor y del shock del momento, puedan decidir cómo desean despedirse de su bebé. Puede que deseen abrazarle, besarle, hablarle o tomar fotografías para conservar un recuerdo que mantenga viva para siempre la imagen de su hijo. Son decisiones que, aunque en un principio pueden resultar duras de tomar, en muchos casos pueden ayudar a los padres a elaborar su duelo recordando a su bebé” manifestó Esperanza.
Entre las principales recomendaciones que fomentan desde “Rugidos de Esperanza” pueden destacarse:
1) Ubicar a las pacientes NO en el piso de maternidad para evitar que escuche los llantos de otros bebes.
2) Ubicar a la paciente en una habitación individual o bloquear la cama de al lado si es posible.
3) Formar un grupo interdisciplinario, compuesto por Ginecólogos, Psiquiatras, Psicólogos y especialistas en el tema, que puedan brindar ayuda e información en estos casos.
“En nuestra ciudad en el Hospital Público no se dan ninguna de las circunstancias descriptas precedentemente, y resultaría de suma importancia que comenzaran a aplicarse como también que se formara un grupo interdisciplinario como el que recomiendan desde el Grupo de Ayuda” explicó la autora del proyecto.




