Comisario Calipo: un hombre al servicio de la comunidad
Hace pocos meses, el comisario Marcelo Calipo se hizo cargo de la Distrital Zona Sur de la Policía de Mendoza. Un servidor público que ama lo que hace.
¿Quién es Marcelo Calipo?
Marcelo Calipo es un servidor público, policía de la provincia de Mendoza, en la jerarquía de Comisario Inspector, jefe de la Distrital de Zona Sur que comprende los departamentos de San Rafael, General Alvear y Malargüe. Hace un mes aproximadamente que el Ministerio de Seguridad Pública decidió ponerme en este cargo para seguir trabajando con un gran equipo, con todos los policías de la zona sur del departamento y de la provincia.
¿Una definición de “policía”?
Servidor público, persona que ama lo que hace, que está dispuesta a perder la vida por defender la de los ciudadanos. Debe ser responsable, tener sentido común y valorar lo que hace.
¿Qué significa para usted este nuevo cargo?
Es un gran desafío, porque ser el jefe del oasis sur de la provincia, no es poca cosa y este gran desafío lo vamos a enfrentar junto a este gran equipo de trabajo de casi 1.300 policías con los que integro el sur, junto con sus jefes y coordinando acciones.
Cuéntenos brevemente su trayectoria.
Trabajé durante 16 años en el Gran Mendoza, entre Capital, Godoy Cruz y Guaymallén. En el año 2006, por una cuestión de seguridad que había en General Alvear, fuimos con cinco oficiales más trasladados a este departamento. Desde ese año hasta 2015 trabajé ahí, actualmente vivo junto a mi familia en ese departamento.
Tras el cambio de gobierno, me convocaron para trabajar nuevamente en Godoy Cruz, ahí estuve un año y desde hace un mes estoy acá, a cargo de todo el sur.
Estoy muy contento, es una alegría para mí porque estoy más cerca de mi familia, hago 200 kilómetros por día y es un lindo desafío, en lo personal y para mi carrera, tengo la oportunidad de expresar experiencia, compartir trabajo y por sobre todo trabajar en equipo con los policías de este sistema de prevención.
¿Es un sacrificio cumplir todos los días con su trabajo?
Sí, es un sacrificio, creo que en todos los trabajos uno se sacrifica por ganar ese sueldo que el Estado nos brinda, ese sueldo que dignifica y que nos da satisfacciones y el poder disfrutarlo, eso dignifica al ser humano y a la familia.
¿Puede decirnos algo lindo y algo feo que lo haya marcado su profesión?
Algo lindo, la familia que tengo y también el haber salvado algunas vidas, haberme sentido útil para la comunidad. Y algo feo, en realidad son muchas cosas, ver perder la vida en siniestros viales.
Estuve durante 10 años en la Patrulla de Rescate de Alta Montaña en Aconcagua y ver perder la vida a lo andinistas, ver que fallecieran en nuestros brazos, esas son las cosas que nos marcan como seres humanos.
¿Qué opina sobre la seguridad en San Rafael hoy en día?
Entiendo que el vecino no está conforme con la seguridad porque le falta más presencia policial en algunos lugares, pero mi objetivo fundamental es que el personal policial con el que cuento esté de forma permanente en la calle.
Hay que tener en cuenta también que el asocial no es una persona que cometa un hecho así nomás, porque sí, sino que él hace su estudio, está pendiente de cuáles son los movimientos, ellos viven para eso, no es que van a trabajar de las 8 a las 12 y en la siesta comenten delitos, sino que ellos viven para eso, mañana, tarde y noche.
Lógicamente nosotros debemos estar un paso adelante y en muchas oportunidades estamos un paso atrás, por eso, haremos que todo el personal esté de operativo en las calles, que cada comisario esté en contacto con la comunidad, con los presidentes barriales, delegados municipales y directores de las escuela, entre otros.
¿Cuál es la función de un comisario?
El comisario es el que debe saber todo lo que pasa en su jurisdicción, hacer su plan de seguridad y trabajar en equipo, saber las necesidades de los vecinos, porque cada distrito tiene su situación particular, quizás porque está o muy cerca o muy alejado del centro. Pero la seguridad se debe brindar a todos los habitantes, es tan importante en la zona urbana como en las zonas aledañas, que también necesitan de la presencia policial para que no se comenten hechos delictivos.
¿Qué planes tiene a corto y a largo plazo para mejorar la seguridad?
La comunidad siempre nos pide el mismo denominador común, que es un poco más de presencia policial, con patrullajes, controles viales, la presencia de la Policía Rural, etcétera.
Todo el personal debe salir a la calle, poner todas las herramientas al servicio de la comunidad, coordinar acciones con Investigaciones, Cuerpos Especiales, Cuerpo de Aviación y atacar a la inseguridad, esto en cuanto a lo inmediato, a corto plazo.
A largo plazo, trabajar de forma mancomunada, el gobernador nos ha dado una posibilidad muy importante tras la modificación del Código Procesal Penal, nos ha beneficiado a nosotros y al Poder Judicial, debido a que muchos vecinos creen que la Justicia la imparte la policía, pero no es así, la Justicia la imparte el fiscal y el juez con la ley en la mano.
Esta modificación va a permitir que los asociales que son reincidentes y reiterantes vayan directamente a la cárcel. Ya no va a existir más la mal o bien llamada “puerta giratoria”
¿Cómo se trabaja en los “barrios conflictivos”?
Cabe aclarar que no toda la gente que vive en estos barrios es conflictiva.
La prevención se hace como en cualquier otro barrio, muchas veces se trata de coordinar algunos ingresos, si es de noche van dos o tres movilidades, si es de día por ahí es conveniente entrar a pie. Hay distintas técnicas y tácticas para ingresar a las casas de familias conflictivas.
Con respecto a la formación de los nuevos policías, ¿cree que el funcionamiento de aprendizaje del FIUSP, sirve a la hora de que los cadetes se reciben o debería ser más extenso el curso?
Creo que debería ser más extenso, nada se puede volver atrás y tenemos que convivir con el gran cambio de la sociedad.
Hoy por hoy, la instrucción y el cuerpo de instructores que tiene la Fundación Instituto Universitario de Seguridad Publica, son policías que deben tener mucha voluntad, merecen mi mejor opinión y ellos son quienes transmiten los conocimientos. Pero también es nuestra función como policías en ejercicio, enseñarle a estos nuevos; debemos acompañarlos en ese constante aprendizaje para que nos vayan siguiendo los pasos de los verdaderos policías; si bien hay algunos que están dando un paso mal en lo que es la norma, es la misma policía quien se encarga de depurarlos, eso debe ser así porque si no esto se convierte en una asociación ilícita.
Somos más las personas buenas que las malas, somos más los policías buenos que los asociales.
¿Cuál es el procedimiento que se realiza cuando un policía no hace lo correcto?
Si un policía viene haciendo las cosas mal, se hace la correspondiente denuncia y se lo pone inmediatamente a disposición del órgano interno que es la Inspección General de Seguridad, nuestro organismo de control que se encarga de que nuestro funcionamiento sea normal.
Si la actitud merece y ha traspasado los límites de una inconducta, se lo sanciona y si pasa esa barrera entrando en el terreno delictivo, se da conocimiento a la Justicia y es ella quien se encarga de hacer lo que se tenga que hacer, investigar, sancionar y si tiene condiciones, se lo envía a la cárcel.
¿Cuál es la sanción que se le aplica?
Hay distintos tipo de sanciones, pueden ser suspensiones, donde pierden su régimen de estado policial, no cobra los días, pierde presentimos o se llega a la exoneración, que lo expulsen de la fuerza. Son varias las sanciones que contempla la Ley 6.722, que es la que nos rige y debe ser cumplida.
Por último, para conocerlo un poco más (pero esta vez fuera de su profesión), ¿quién es Marcelo Calipo?
Una persona sencilla, papa de dos hijos, con los problemas que tiene cualquier hijo de vecino, con muchas ganas de hacer cosas por el trabajo que uno tiene y por los años de responsabilidad, tengo mis objetivos, pero también mis preocupaciones.
Acompaño a mis hijos cuando puedo y me hago un lugar en alguna tarde o mañana, llevo a mi hijo mayor a la escuela, participo de las reuniones de la comunidad de padres del colegio donde asiste en General Alvear, hacemos eventos para recaudar dinero y que esos alumnos puedan tener un mejor pasar y mejor comodidad en el establecimiento. Hacemos rifas, almuerzos, colaboramos con otros papas y chicos, en definitiva, cosas que a uno no se le cae nada porque somos seres humanos y cada uno tiene esos valores que en su momento fueron buenas raíces de nuestros padres. Gracias a eso uno puede inculcárselos a sus hijos, los buenos modales, buenas costumbres, buenos valores, esto hace que uno pueda mirar a la esposa e hijos y decir quién es uno.
Nota y foto: María Victoria Juárez




