Profanación de tumbas de caídos en Malvinas
Si bien parecía buena la intención de averiguar de quiénes eran los cuerpos enterrados en el cementerio de Darwin comparando los restos con el ADN de las familias, el trabajo fue bastante descuidado y se viralizaron imágenes que hablaron por sí solas. Desde el Centro de Veteranos de Malvinas de San Rafael repudiaron el accionar y la falta de respeto hacia los héroes que quedaron en las islas en 1982.
Se difundieron fotos de la exhumación de soldados argentinos en el cementerio de Malvinas. La Cruz Roja Internacional –que trabajó en el operativo– no compartió ni autorizó ninguna imagen, pero las mismas se filtraron y provocaron un verdadero escándalo en el continente, ya que se puede apreciar cómo para desenterrar los cuerpos se utilizaron topadoras, claramente sin los cuidados que requiere una tarea de esta naturaleza.
Jorge Martínez, del Centro de Veteranos de Malvinas de San Rafael, señaló que él ya se había opuesto a que se realizara este trabajo ya que intuía que pasaría lo que finalmente ocurrió: se terminaron profanando las tumbas de nuestros héroes.
Cabe señalar que el alerta llegó casi en forma de súplica por parte de la presidenta de la Asociación de Familiares de Caídos en Malvinas, María Fernanda Araujo, quien avisaba a sus contactos acerca de la difusión de imágenes que muestran las tareas que se están desarrollando en el cementerio de Darwin, donde de las 237 tumbas existentes 123 corresponden a combatientes cuyos cuerpos no están identificados.
Para llegar finalmente a la exhumación, fue necesario atravesar una larga cadena de marchas y contramarchas, ya que en primer lugar a la fecha no se ha podido aún contar con la aprobación de la totalidad de los familiares de los caídos. En algunas circunstancias incluso no existen datos sobre su paradero.
No obstante, el proceso de negociación iniciado en 2011 finalmente logró cierto margen de complacencia por los sectores que más se oponían, fundamentalmente cuando se obtuvo un compromiso de las partes involucradas de que no se dispondría de oficio el traslado de los cuerpos identificados al continente. Esto solo se aceptó en caso de voluntad manifiesta de cada familia en particular.
Entre la Cruz Roja Internacional y los gobiernos de Argentina e Inglaterra se elaboró un pormenorizado protocolo para la realización de la tarea. En el artículo 6° del documento se señala taxativamente todo lo relacionado con la reserva en la que se debe llevar a cabo el procedimiento. En ese punto se incluye la prohibición de cualquier tipo de presencia periodística o de difusión de imágenes.
El escándalo nace a partir de la publicación en una página de Facebook llamada “Relatos históricos de la guerra de Malvinas” cuyo titular dice llamarse Dante Cantone. Según los datos del perfil, el usuario habría nacido en 1976, por lo que no sería veterano de guerra.
Independientemente de que las imágenes se hayan filtrado, lo cierto es que los trabajos en el cementerio no se hicieron con cuidado (si no, no habría fotos). Justamente es allí donde ahora apuntan ex combatientes y familiares, que oportunamente habían dicho “no” frente a la posibilidad de escavar las tumbas.






