Reconocieron a mujeres destacadas de San Rafael
En lo que fue este Mes de la mujer, un grupo de mujeres que son representativas de la sociedad local, fueron distinguidas por el Concejo Deliberante. Se trata de personas que, desde distintos aspectos, trabajan para que San Rafael sea cada día un lugar mejor donde vivir.
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| Foto gentileza de Facundo Sardi |
El Día Internacional de la Mujer Trabajadora conmemora la lucha de la mujer por su participación dentro de la sociedad, en pie de emancipación de la mujer y en su desarrollo íntegro como persona. Se conmemora el 8 de marzo y es fiesta nacional en algunos países. Fue institucionalizado por las Naciones Unidas en 1975 con el nombre de Día Internacional de la Mujer. La primera conmemoración se realizó el 19 de marzo de 1911 en Europa, más concretamente en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza; desde entonces se ha extendido a otros países y continentes.
En 1972, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró a 1975 Año Internacional de la Mujer4 y en 1977 5 invitó a los Estados a declarar, conforme a sus tradiciones históricas y costumbres nacionales, un día como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.
En San Rafael, la concejal Andrea Mattacota (PJ) presentó un proyecto para que se le entregaran reconocimientos a mujeres cuya presencia es fundamental dentro de la sociedad local. Entre ellas: las integrantes de la cooperadora del hospital Schestakow; las integrantes de la Asociación de Lucha Contra el Cáncer (ALCEC); integrantes de la Sociedad Damas de Beneficencia del asilo-hogar Las Mercedes; la señora Nuri Ribota (mamá de Paula Toledo); integrantes de la cooperadora del Instituto e Rehabilitación Infantil San Rafael (IRIS); la deportista Susana Ferre; y la señora Carmencita López, incansable trabajadora por los perros y gatos callejeros.
La cooperadora del hospital Schestakow, fue creada el 7 de noviembre de 1955 por un grupo de personas preocupadas por la epidemia de parálisis infantil que por ese tiempo azotó nuestra zona, y desde ese momento viene ayudando al sector más necesitado del hospital público más grande del Sur. Las mujeres que la integran, trabajan día a día para que la salud de San Rafael y del Sur mendocino sea mejor y más equitativa.
ALCEC San Rafael, es una entidad de bien público sin fines de lucro creada en abril de 1982, cuya meta prioritaria es la prevención del cáncer. Ha sido una de las entidades pioneras a nivel nacional en lo que respecta a tareas de prevención y concientización acerca de esa enfermedad. Sus integrantes son referentes en materia de salud por el enorme trabajo y esfuerzo puesto desde el día en que se creó.
El asilo-hogar Las Mercedes es una de las instituciones más antiguas y prestigiosas que ostenta el departamento. Fundado por la Sociedad de Damas de Beneficencia en los inicios del Siglo XX, por allí han pasado centenares de personas que entregaron a su guarda los últimos años de sus vidas. La entidad trabaja desde aquellos años hasta la actualidad para que muchas personas de la tercera edad tengan mejor calidad de vida. Algo para destacar, es que lo han hecho en gran medida sin ayuda estatal.
Nury Ribota no baja los brazos y sigue luchando, pidiendo Justicia por Paula “Poli” Toledo. En noviembre pasado, 16 años se cumplieron desde que esta mujer recibió la noticia más cruel de su vida: el asesinato de su hija. Desde aquel momento, comenzó una lucha que nunca cesó y sin quererlo, Nury se ha convertido con el paso del tiempo, en un ejemplo de constancia y fe, para enfrentar a una Justicia que cada día da más que hablar, pero no precisamente por sus aciertos.
El Instituto de Rehabilitación Infantil San Rafael (IRIS), es una institución ejemplo en San Rafael, siendo su asociación cooperadora fundamental para su desarrollo. Cientos de alumnos que han pasado por sus aulas, no podrán olvidar seguramente nunca, la sonrisa y las palabras de afecto de su presidenta, Noemí Gargantini de Mahía, como así tampoco la del resto de sus integrantes.
Susana Ferre es “una enamorada por los fierros”, pasión que heredó de su padre Héctor, quien conducía camiones y de hecho, en uno de ellos aprendió a manejar siendo aún una niña. Llegó a ser la primera mujer piloto de San Rafael. Al cumplir la mayoría de edad, a Susana le regalaron un Fiat 600, al cual, apenas supo de la competencia, con cinta adhesiva le puso el símbolo que representa a la mujer –el número 100– y compitió.
Carmencita López, ha dedicado al menos los últimos 30 años de sus casi 80 al cuidado de perros y gatos que eran abandonados en su casa por vecinos sanrafaelinos, quienes tenían esa criticable costumbre que los “liberaba” de la responsabilidad de hacerse cargo de sus animales y sus crías. Es un ejemplo de amor por los animales y la prueba de que “si se quiere, se puede”.





