Malargüe: se recuperó del coronavirus la madre del médico de la OSEP
Fue la segunda contagiada en Malargüe y su marido murió por COVID-19. Uno de sus hijos está acusado por violar el aislamiento y el otro, sigue internado en el hospital local.
Una mujer de 84 años logró recuperarse luego de haber estado internada casi un mes por coronavirus, al recibir la sexta contraprueba que confirmó que ya no tenía carga viral. Era la segunda paciente internada en Malargüe y durante su estancia en el hospital regional sufrió la muerte de su esposo, también contagiado de COVID-19.
La novedad fue confirmada en la noche de este martes por el director del nosocomio local, Alfredo Martínez. La paciente estaba internada desde el 8 de abril. Además, es la segunda internada que recibe en alta en ese departamento, según informó el sitio Malargüe a Diario.
Su marido, de 85 años, fue el primer infectado y falleció el 14 de abril, luego de estar internado en grave estado durante menos de una semana. El hombre tenía una insuficiencia respiratoria aguda, que se sumaba a otra enfermedad de base, EPOC. Con su muerte, Mendoza tenía en ese momento cinco personas fallecidas a causa del virus.
Pero la historia de contagio de esta mujer no es un caso más en el departamento patagónico de Mendoza. El contagio generó un escándalo político y judicial en Malargüe porque, mientras se producía la muerte del hombre, a su vez el hijo de la pareja era acusado formalmente por la Justicia por incumplimiento de los deberes de funcionario público.
El profesional había aprovechado sus credenciales como consultor de la OSEP para ingresar al hospital a ver a sus padres internados, vulnerando de esta manera el estricto protocolo de aislamiento que debe cumplirse en la materia para evitar que el contagio de Covid-19 se propague.
La irregularidad causó conmoción en la villa malargüina, puesto que el médico había seguido atendiendo pacientes en la delegación regional de la obra social de los empleados públicos. Por esto, desde la OSEP determinaron que se pusiera en cuarentena a todo el personal y que la sucursal fuera atendida por empleados de San Rafael.
Días después, el temor se agravaría: un médico de 42 años que también presta servicio en la obra social dio positivo en coronavirus. Como los posteriores hisopados dieron negativo, el médico fue dado de alta el 23 de abril.
A esta situación se sumaría otro contagiado y también de la misma familia: el otro hijo, de 57 años. Con el alta de su madre, ahora es el único internado en Malargüe por el virus.
A pesar de que oficialmente se consignó que los contagios fueron por contacto estrecho, los investigadores del Ministerio de Salud no lograron dar con el paciente índice, es decir, cómo el paciente de 85 años pudo infectarse.
Una de las hipótesis es que el fallecido se había contagiado en Chile, pero para otros las cuentas en relación a ese viaje y a la aparición de los síntomas no cuajaban. Como sucede con los dos casos en Tunuyán, el nexo epideomiológico no quedó claramente identificado.
En tanto, la causa judicial quedó a cargo de la fiscal Andrea Lorente, que dispuso su detención y ordenó a su vez que se le realizaran los hisopados de rigor. Todos dieron negativo.
El escándalo también tendría su novela judicial, puesto que el médico logró ser beneficiado por el magistrado Juan Olmedo, titular del Juzgado Penal Colegiado, quien determinó la nulidad de las imputaciones y la detención por “no encontrarse precisado el lugar, la modalidad del hecho y el cómo se habría perpetrado el mismo”.
Pero la fiscal Lorente insistió con la acusación por “los delitos de violación del aislamiento social, preventivo y obligatorio, en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público.”
Fuente: El Sol




